¡SUSCRIBETE A NUESTRO NEWSLETTER! Cada semana mandamos un único e-mail con el resumen de las noticias a +4.000 suscriptores.

En seis semanas, este canadiense se las ingenió para montar un pequeño altar para el cine en casa de 5,5 x 3,6 metros. El conjunto está lleno de jeroglíficos y flanqueado por dos figuras egipcias talladas y pintadas a mano, y en el centro descansa una gran pantalla de alta definición.
Por el resto del salón hay repartidas réplicas exactas del Santo Grial, del ídolo que aparecía en «En busca del arca perdida» y, por supuesto, la chaqueta, el sombrero y el látigo de Indiana.

Y pensar que toda la idea surgió porque Larry vio unas antorchas electrónicas en una tienda. El primer diseño se terminó en 2005, pero con el tiempo han ido añadiéndole más retoques, objetos y capas de pintura de estilo antiguo.
En la decoración encontramos detalles tan curiosos como el mono pintado a mano sobre una de las puertas, idéntico al macaco chillón de «En busca del arca perdida». Si uno abre la puerta, se encuentra con unas escaleras que descienden en penumbra, como si entrásemos en una cueva. En otra de las puertas, una espada hace de pomo giratorio.

Por lo demás, la sala está equipada con un sistema de sonido envolvente, con todos los cables ocultos en una habitación reservada para tal efecto. Es lo que tiene hacerte un cine en casa de semejantes características. Mucho cine, sí, pero luego la casa se te queda pequeña.
Vía: coolest-gagdets / electronichouse




