Llevamos ya un tiempo hablando de equipos, estándares, soluciones… que llevan el sello HD. High Definition, que en inglés quiere decir Alta Definición. Y en los últimos años el concepto de moda asociado a esta alta definición es la llamada HDTV, o lo que es lo mismo, Televisión de Alta Definición. Siglas y palabras que a menudo se usan sin terminar de entender su significado. Por eso, hemos decidido comentar algunos conceptos que hay detrás de la HDTV y, sobre todo, qué tiene de interés para simple aficionado. Ése que no es Ingeniero en Telecomunicaciones ni tiene aspiraciones de gurú.

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¿Para que quiero yo tener alta definición?

Con la llegada de los grandes televisores delgados, los usuarios estamos aumentando el tamaño de la pantalla que ponemos en el salón. Ahora, las teles de 32′ suponen el 40% del mercado y las superiores a 37′, el 15% más o menos. El problema es que al aumentar el tamaño de la pantalla sin mejorar la resolución, vemos imágenes de TV con menos calidad.

Para empezar, intuición y lógica. Si existe la Alta Definición, querrá decir que hay otra más baja, ¿no? Exactamente, se trata de la Definición Estándar (SD), la de toda la vida. En televisión, esto se traduce en los dos sistemas más usados en la televisión analógica: nuestro PAL, arraigado en casi toda Europa (los franceses son muy suyos), y el NTSC que está más extendido en Estados Unidos y Japón.

Estos sistemas establecen como se forman las imágenes en la pantalla, es decir, el número de lí­neas verticales que se emplea en cada frame o fotograma: 625 en PAL y 525 en NTSC. Aunque esto es una mentirijilla, ya que algunas de estas lí­neas se usan para teletexto y otras funciones. Las lí­neas efectivas de imagen son, respectivamente, 576 (PAL) y 480 (NTSC).

Esta cantidad de lí­neas es la altura en pí­xeles de la imagen, que son unos puntitos que se iluminan de colores para formar la imagen completa. Las imágenes que vemos en el televisor están formadas por estos pequeños puntitos, pero hablamos de lí­neas porque, como nos enseñaron en Matemáticas en el colegio, una lí­nea es una sucesión de puntos. Y nos importan sobre todo las lí­neas verticales, porque los televisores las leen verticalmente. Podrí­an hacerlo en horizontal, pero son así­ de chulos.

Y para hablar de resolución, necesitamos también la anchura, ¿cierto? Pues la anchura, siempre en pí­xeles, es de 768 para el PAL y 640 para el NTSC. Es decir, la proporción es de 4:3 (768:576 y 640:480, respectivamente).

Las imágenes se muestran a una velocidad de 25 fotogramas por segundo (24 en el cine). Y lo hace de dos formas: la mayorí­a de las viejas teles de tubo usan la técnica del entrelazado (en inglés interlaced scanning, de ahí­ la i minúscula al final de algunos estándares de resolución). Explicado sencillamente, este sistema divide cada fotograma en dos barridos, conteniendo cada uno la mitad de las lí­neas verticales (las pares en un cuadro y las impares en el otro).

El segundo sistema es el progresivo (designado por una p minúscula), en el que la imagen se forma por la suma de todas las lí­neas, que se muestran una a una y progresivamente (o sucesivamente, que el diccionario da para mucho). Es el sistema más habitual en los monitores de ordenador y, últimamente, en los televisores.

Ningún sistema es mejor que el otro porque, como casi todo en esta vida, es cuestión de preferencias. Técnicamente, podrí­amos decir que el progresivo es mejor porque evita las distorsiones en imágenes con movimiento. Pero el entrelazado tiene la ventaja del “ahorro”, ya que sólo hace dos lecturas por cada frame y requiere menos ancho de banda.

Y después de todo este embrollo que el pesado de Chema Lapuente se ha empeñado en que os expliquemos, ¿qué tiene de nuevo eso de la TV de Alta Definición?

Pues muy simple. Que mejora todas estas caracterí­sticas técnicas que os acabamos de describir, aumentando la cantidad de pí­xeles, lí­neas, fotogramas por segundo y cambiando la proporción de la pantalla a modo panorámico (16:9), además de mejoras en la calidad del sonido.

Los nuevos estándares son: 720p (1280:720 en progresivo), 1080i (1920:1080 en entrelazado) y 1080p (lo mismo pero en progresivo). Los analizaremos más a fondo en el próximo capí­tulo de este apasionante relato.

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