
Tabaco, café, falta de higiene bucal… Motivos de sobra para que nuestros dientes adquieran ese distintivo color amarillento (y para ser capaces de tumbar a un elefante adulto con sólo echarles un poco de aliento). Si ahora te arrepientes de no haber cuidado nunca tus dientes, tranquilo. Hay una manera sencilla para que, después de ver tu sonrisa fotografiada, a tus contactos del Messenger les entren ganas de «hacerse un rosario con tus dientes de marfil».
Como es habitual, haremos un pequeño retoque con Photoshop, que es el programa de edición fotográfica que tenemos más a mano aquí en la redacción. Empezaremos aplicándole un buen zoom a la imagen y haciendo una selección del contorno de los dientes, usando la herramienta Lazo Magnético.

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A continuación pulsamos Ctrl + C y Ctrl + V para pegar la selección en una nueva capa. Hecho esto, sólo nos queda blanquear. Manteniéndonos sobre la nueva capa creada, accedemos a Menú Edición – Rellenar, y surgirá una ventana en la que tenemos que colocar esta configuración: en Usar, elegimos el color Blanco, en Modo Color y bajando la Opacidad al 25%. Luego le damos a Ok, y ya tendremos nuestra sonrisa con un aclarado.

Si no ha quedado todo lo blanco que querías, vuelve a acceder a Rellenar y pulsa OK con la misma configuración, y así una y otra vez. Eso sí, a partir de 5 rellenos el cambio comienza a ser casi imperceptible, y a la larga crea un color poco realista. Fíjate en la secuencia de debajo para que veas como va cambiando.
Así que ya sabes. Para conseguir una sonrisa blanca, al menos en tu álbum de fotos, no tendrás que dejarte el sueldo en el dentista ni comprar pastas dentífricas blanqueadoras (aunque no harías mal comprando y usando alguna de las normales, que son más baratas).






yo quiero saber pero como hacerlo rapido