¿No querí­as coche ecológico? Pues toma dos tazas. Ruedas fabricadas con aceites derivados de patata y maicena, asientos de fibra de cáñamo endurecidos con resinas vegetales, pastillas de frenos de lino y combustible elaborado con fermento de trigo y remolacha azucarera. Si a esto le sumamos una carrocerí­a de hierro y aluminio, obtenemos el coche Eco One, biodegradable al 95%.

Lo han desarrollado en la británica Universidad de Warwick, y la construcción ha corrido a cargo de Ben Wood. Un joven estudiante de 23 años que se tomó dos meses para terminar el primer prototipo, con un presupuesto de algo más de 34.000 euros.

Como punto de partida, tomó el monoplaza W6, con el que la Universidad compitió en la última edición de la Fórmula Student, que lleva un motor de 600 centí­metros cúbicos sacado de una motocicleta Triumph Daytona.

A pesar de ser un “vehí­culo verde”, con bajas emisiones de dióxido de carbono, no deja de ser una máquina potente: acelera de 0 a 100 Km/h en sólo 4 segundos, y alcanza una velocidad máxima de 225 Km/h. Vamos, que podrí­a competir perfectamente, aunque sus diseñadores dicen que habrí­a que crear una nueva categorí­a de carreras para este tipo de vehí­culos.

Si han conseguido hacer esto con un monoplaza de competición, “imagina qué se podrí­a hacer con un coche tí­pico familiar”, afirma el joven Wood.

El jefe de comunicación del proyecto, Zoe Howard, añade que esto “demuestra que no todos los coches ecológicos tienen porqué ser pequeños ni eléctricos”, como algunos de los que hay en el mercado.

De momento no está a la venta, y para verlo hay que ir al Museo Nacional de Ciencias de Londres, donde estará expuesto del 28 al 30 de Agosto.

Ví­a: news.com.au