iPad, Tablets|21 agosto 2012 8:50 pm

El Samsung Galaxy Note 10.1 es más fácil de reparar que el nuevo iPad


samsung galaxy note 10.1

En épocas de crisis muchos piensan en cómo arreglar su tableta antes de comprar una nueva. Aquellos que son más mañosos hasta se atreven a reparar sus propios dispositivos. Existen sitios fiables en Internet con información exhaustiva para que el consumidor pueda arreglarlo por sí mismo. Uno de los más veteranos es iFixit. Los expertos de iFixit han destripado diversos modelos de tabletas. Entre ellas figura el nuevo iPad de Apple, pero también el Galaxy Note 10.1 de Samsung. Ambas integran una cámara trasera de 5 megapíxeles, y sus pantallas LCD táctiles tienen una diagonal que ronda las diez pulgadas.

En cambio, hay grandes diferencias en cuanto a la facilidad de reparación. Mientras el Samsung Galaxy Note 10.1 recibe una puntación de 8 sobre 10 (es notablemente sencillo de arreglar), el nuevo iPad sólo obtiene un 2 sobre 10 (muy complicada de reparar). El único defecto grave que presenta la Galaxy Note 10.1 es que el marco interior y otros componentes van pegados con más adhesivo del que es necesario. Por su parte, en el nuevo iPad (al igual que en el iPad 2), el panel frontal está pegado al resto del aparato, con lo que hay un gran riesgo de romper el cristal cuando se intenta retirarlo. Además, hay montones de pegotes de adhesivo en todas las partes, incluyendo la batería, que puede incendiarse si se la pincha.

samsung galaxy note 10.1

Los fallos graves del nuevo iPad a la hora de repararlo que ha descubierto iFixit no terminan ahí. Hay una cinta de espuma adhesiva que une el LCD al panel frontal, con lo que aumenta el riesgo de romperlo al desmontarlo. Asimismo, es imposible acceder al conector del panel frontal antes de retirar el panel LCD. De todos modos, hay dos aspectos positivos en el diseño de la tableta de Apple. Resulta fácil de sacar el panel LCD después de haber quitado el panel frontal. Y, en segundo lugar, la batería no está soldada a la placa base, por lo que el proceso de sustitución es un poco menos difícil.

El Samsung Galaxy Note 10.1 es fácil de instalar por diversos motivos. Una vez quitada la carcasa trasera, es posible reemplazar la mayoría de los componentes de uno en uno sin necesidad de retirar otras piezas. Se puede sustituir el cristal frontal y el panel LCD por reparado; de esa forma, se reduce el coste de reparación si sufre un accidente o si cae al suelo. La tercera ventaja es que todos los tornillos son de tipo Phillips, y sólo hay cinco largos distintos de tornillos. Aparte, todos los componentes son modulares. Como no hay complejos cables de cinta, la sustitución de los componentes por separado es sencilla.

Hay otros aspectos de diseño del Samsung Galaxy Note 10.1 que podrían mejorarse para facilitar su reparación. La carcasa trasera está sujeta con un montón de clips y con un par de tornillos. No hay pegamento, pero resulta complicado sacar adecuadamente. Finalmente, para poder retirar la batería, primero hay que desconectar cuatro cables y quitar varios trozos de cinta.

Fotos: iFixit

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