La milanesa Pirelli acaba de hacerse con la patente. Las algas marinas podrían ser la nueva materia prima para fabricar los neumáticos de los coches del futuro. Félix Carrasco, un profesor de la Universidad de Girona, ha llevado a cabo la investigación, aunque él mismo reconoce que “lo difícil es convencer a la gente de que el sistema es fiable“. Las algas verdes actuarían como sustituto de la sílice amorfa, un material que se combina con el caucho para obtener el neumático que todos conocemos.

Pero su efectividad ya ha sido contrastada. Los laboratorios de Trelleborg Wheel Systems (Tívoli, Italia) han obtenido muy buenos resultados en las pruebas realizadas sobre los nuevos neumáticos. Por lo visto, han efectuado las mismas comprobaciones que en los neumáticos normales: la densidad, la dureza, la resistencia al rasgado, la atracción, la viscosidad, o el calentamiento, entre otros parámetros. El resultado ha sido exitoso, pero Pirelli todavía no tiene previsto sacar este nuevo producto a rodar por las carreteras. Aunque quién sabe. No estaría mal que coches ecológicos como el Nissan Nuvu, se atrevieran a probarlos.

Las algas marinas contienen polisacáridos, una sustancia que puede sustituir la sílice amorfa, utilizada actualmente para la fabricación de neumáticos. El nuevo proceso consiste en dejar secar las algas y molerlas hasta conseguir un polvo muy fino que se mezcla con el biocaucho. Aun así, el compuesto final sólo contiene un 20% de algas para salvaguardar su eficacia. Pero el ahorro económico también es evidente. Mientras las algas marinas no cuestan ni un sólo céntimo, la sílice amorfa se paga a 1,06 el kilo. Algo es algo, para empezar con el ahorro.

Foto de Shorizo Izo / Vía: Adn

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