El Tilted Twister es un robot casero relativamente sencillo construido por Hans Andersson con Lego Mindstorms, el juego de robótica de la compañía Lego. Sin embargo, es capaz de completar en pocos movimientos un reto que a muchos humanos les resulta totalmente imposible: resolver el cubo de Rubik, el famoso rompecabezas que triunfó en los años 80 y en el que tenemos que conseguir que todos los lados de la figura tengan un color uniforme.

Utilizando un sensor de detección de colores, el robot mueve y examina las diferentes caras del objeto. Las limitaciones del kit de Lego obligaron a Andersson a utilizar algoritmos sencillos para su resolución, sin necesidad de que tuviese que estar conectado a un PC. También tuvo que enfrentarse al problema de los colores del cubo. Al principio tuvo que sustituir algunas pegatinas cuyos tonos eran demasiado parecidos para el detector, hasta que incluyó un sensor HiTechnic que puede identificar los colores originales sin problema.

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El método que utilizaba el Tilted Twister para solucionar el rompecabezas al principio era el de ir capa por capa, es decir, completar las caras una a una. Con ello conseguía finalizarlo en sólo 100 movimientos, pero ahora emplea un sistema diferente que resuelve primero las esquinas, reduciendo a 60 los movimientos necesarios. En total, el autómata emplea unos 6 minutos desde que comienza a escanear el cubo hasta que finaliza el puzzle.

Puede que no sea muy rápido comparado con los expertos en este juego, que consiguen solventar el cubo de Rubik en menos de 1 minuto. Pero es que, después de todo, ha sido diseñado partiendo de un simple kit de juguete robótico. Está claro que con unas cuantas piezas de Lego se pueden conseguir creaciones que quitan el hipo.

Vía: Coolest Gadgets