Hasta los exterminadores de plagas tienen su corazoncito. La empresa Rentokil, que se dedica a esta amigable parcela de la actividad económica, ha presentado unas ratoneras inteligentes, llamadas RADAR. Se activan solas cuando un incauto ratón entra en su interior. Pero lo curioso del invento, según asegura el fabricante, es que mata al roedor “de forma rápida e incruenta”. No sufre mucho. Muere con dignidad.
Las siglas RADAR, en inglés, significan “detección y eliminación activadas por roedores”. Y en efecto, estas trampas, con forma de caja, llevan unas almohadillas sensibles a la presión, que cierran automáticamente la puerta cuando uno de estos pequeños roedores se interna dentro. Acto seguido, una dosis de dióxido de carbono asfixia al animal en pocos segundos (al menos en teoría).

Las latas de refresco que se menean con la música y los muñecos de Elvis Presley para el salpicadero del coche ya tienen sucesor. Se llama Keepon, y es un muñequito de silicona la mar de bailón. Lo han creado a medias entre dos investigadores universitarios: el japonés Hideki Kozima y el estadounidense Marek Michalowski. Debajo podéis verlo participando en el videoclip de la canción “Don´t You Evah” del grupo Spoon.

Si miramos las pantallas de todos los usuarios de Windows, nos daremos cuenta de lo poco que cambian. Vale, cada persona distribuye los iconos por el escritorio a su manera y añade su foto preferida como fondo de pantalla. Pero, al final, casi todos dejamos la apariencia y los colores que vienen por defecto. Esto es algo comprensible, teniendo en cuenta el poco margen de maniobra que nos deja el propio sistema operativo. Pero hay programas con los que podemos hacer “tuneos” curiosos. Un ejemplo es FolderMaker, una herramienta para poner distintos colores a las carpetas en Windows XP.

Aunque en España digamos “lápiz USB” para referirnos a este tipo de dispositivos de memoria, el término original en inglés es “pendrive“, es decir, “bolígrafo de memoria”, o lo que es lo mismo, “bolígrafo USB“. Y es que somos muy nuestros (en Italia, por ejemplo, sí que optan por esta opción, ya que les llaman “Penna USB”). Debates lingüísticos y absurdos aparte, estos bolígrafos de la firma corenana Digix son literalmente eso: bolígrafos USB.