
El lavavajillas ha pasado de ser un lujo a convertirse en un electrodoméstico imprescindible en muchos hogares. A pesar de su utilidad, sigue habiendo dudas sobre cómo aprovechar al máximo sus prestaciones. Sumado a las diferentes innovaciones que marcas como Beko incorporan en sus lavavajillas para mejorar la eficiencia y la calidad del lavado, los resultados son cada vez más profesionales. En esta ocasión, hemos recopilado algunos trucos para que consigas una vajilla impecable con el menor consumo de agua y energía.
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Reduce el consumo de agua con SaveWater
El mito de que el lavavajillas gasta más agua que el lavado a mano sigue circulando, pero la mayoría de modelos de Beko han demostrado lo contrario. Gracias al sistema SaveWater, el lavavajillas reutiliza de manera segura el agua del último aclarado para el siguiente ciclo, lo que permite ahorrar hasta un 27% de agua sin comprometer la limpieza.
Si quieres optimizar aún más el consumo, utiliza siempre la carga completa y elige programas eco cuando sea posible.
Aprovecha la potencia de AquaIntense para suciedad incrustada
Las ollas y sartenes con restos de comida adherida pueden parecer un reto para la mayoría de lavavajillas, mas no para los de la firma turca. La tecnología AquaIntense genera una zona de alta presión que elimina los residuos más difíciles sin necesidad de programar un prelavado.
Para obtener mejores resultados, si cabe, coloca los utensilios con la parte más sucia orientada hacia los brazos rociadores. Si tienes ollas muy sucias, puedes aplicar unas gotas de detergente en las zonas más problemáticas antes de introducirlas en el lavavajillas para facilitar el proceso de limpieza.
Coloca los utensilios de forma estratégica
Una buena distribución de la carga determina, generalmente, la calidad del lavado. Los platos deben ir inclinados hacia el centro, los vasos y tazas boca abajo y los cubiertos en la cesta con los mangos hacia abajo para una limpieza uniforme.
Si tu lavavajillas tiene una bandeja superior para cubiertos, colócalos separados para evitar que se amontonen y queden restos de comida. De igual modo, evita sobrecargar las bandejas, ya que esto puede impedir que el agua y el detergente lleguen a todas las superficies.
Evita el desgaste del menaje delicado
No todos los utensilios de cocina están diseñados para el lavavajillas. Los cuchillos de alta gama pierden el filo con el tiempo debido a la presión del agua y el calor. Lo mismo ocurre con los mangos de madera, que pueden agrietarse o deformarse.
En definitiva, consulta siempre las indicaciones del fabricante y, en caso de duda, lava estos elementos a mano. Y si tienes cristalería fina, utiliza programas dedicados para vajilla delicada y asegúrate de que los vasos no choquen entre sí para evitar roturas.
Usa la función de secado para evitar marcas de agua
Los modelos de lavavajillas Beko incluyen opciones de secado con aire caliente que ayudan a evitar las manchas de agua en los vasos y platos. Si tu lavavajillas no cuenta con esta función o quieres reducir el consumo de energía, prueba a abrir la puerta al finalizar el ciclo para que la humedad se evapore de forma natural. También puedes utilizar abrillantador en cada lavado para mejorar el secado y reducir la aparición de marcas.
No aclares los platos antes de meterlos
Si eres de los que pasan los platos por agua antes de meterlos en el lavavajillas, estás desperdiciando tiempo y recursos. Los detergentes actuales están formulados para adherirse a la grasa y eliminar los restos de comida durante el ciclo de lavado.
Al fin y al cabo, el aclarado previo puede hacer que el detergente no actúe correctamente, ya que necesita suciedad para activar sus enzimas de limpieza. En la mayoría de ocasiones, basta con retirar los residuos sólidos más grandes para evitar obstrucciones en el filtro.
Comprueba que los plásticos sean aptos para lavavajillas
No todos los recipientes de plástico están diseñados para soportar las altas temperaturas del lavavajillas. Antes de colocarlos en la bandeja superior, verifica que tengan la etiqueta Aptos para lavavajillas. De lo contrario, podrían deformarse o liberar sustancias no deseadas en el lavado.
Teniendo en cuenta que los plásticos ligeros tienden a voltearse con la presión del agua, sería recomendable colocarlos en zonas seguras donde queden bien sujetos.
Mantén el filtro limpio para un mejor rendimiento
Un filtro sucio puede reducir la eficacia del lavavajillas y dejar restos en la vajilla. Para evitarlo, limpia el filtro una vez a la semana bajo el grifo y retira cualquier acumulación de grasa o residuos de alimentos. También puedes revisar las aspas del lavavajillas periódicamente para asegurarte de que no tienen residuos que puedan obstruir la salida del agua y afectar el rendimiento del lavado.
Por último, realiza un ciclo de limpieza con vinagre o un producto especializado cada mes para mantener el interior libre de olores y bacterias.
Usa sal regeneradora para proteger el lavavajillas
El agua dura puede generar depósitos de cal en el interior del lavavajillas, reduciendo su eficiencia y dejando marcas en la vajilla. Para evitarlo, es recomendable utilizar sal regeneradora, un producto que ayuda a suavizar el agua y a mantener el rendimiento del electrodoméstico.
Comprueba regularmente el nivel de sal y rellena el depósito cuando sea necesario, sobre todo si vives en una zona con agua muy calcárea. Si no estás seguro del nivel de dureza del agua en tu zona, algunos lavavajillas incluyen una función para medirla y ajustar automáticamente la cantidad de sal necesaria.




