
Se llama Travis Tso y tiene mucha sed de venganza. O la tuvo. Hoy la justicia lo ha condenado a cuatro años de libertad condicional tras haber sido declarado culpable de retener el dominio de una empresa y sabotearlo para redirigir a los usuarios a una página de pornografÃÂa gay.
Travis Tso, residente en Tempe (Arizona) estuvo trabajando en una empresa tecnológica cuyo nombre no ha sido revelado, pero a la que proporcionaba sus servicios como experto en TI. Al ser despedido, se quedó con los datos de la página web de la empresa y las cuentas de correo electrónico de los empleados.
Pero, ¿qué paso exactamente? Pues bien, a Tso no se le ocurrió otra cosa que renovar la cuenta que la empresa tenÃÂa contratada con el servicio GoDaddy. AllàtenÃÂan registrados, de hecho, el nombre del dominio y del alojamiento. CorrÃÂa el año 2011. Cuatro años después, la empresa quiso actualizar sus datos de contacto con GoDaddy. Pero estos les indicaron que no tenÃÂan los detalles de la cuenta.
Fue entonces cuando contactaron con Travis. Pero la rabia y el rencor acumulados en el ex trabajador hicieron que este no quisiera entregarles ningún dato. Lo que provocó que el sujeto decidiera chantajear a la compañÃÂa.
Les exigÃÂa 10.000 dólares para desbloquear el dominio y devolverles los poderes. Algo asàcomo un finiquito en diferido. O un impuesto revolucionario de aúpa. La empresa se negó. Y fue entonces cuando las cosas se pusieron un poco peor.

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La página de la empresa convertida en portal porno
La empresa en cuestión no sucumbió al chantaje. Y lo cierto es que el hombre no se lo tomó nada bien. Tanto es asàque decidió convertir la página web de la corporación en, nada más y nada menos que un portal de pornografÃÂa gay.
Por suerte para la empresa, las cosas volvieron a la normalidad al cabo de unos dÃÂas. Pero está claro que durante un perÃÂodo, todos los clientes que querÃÂan acceder a la web de la compañÃÂa, se encontraron con una curiosa sorpresa un tanto subida de tono.
Tras denunciar los hechos, el FBI pudo rastrear la ubicación de Tso. Por eso fue juzgado por fraude. Además de estar en libertad condicional, tendrá que asumir el pago de 9.145 dólares por daños a la vÃÂctima, que es la empresa. Le ha salido caro.




