
La nueva línea de altavoces inalámbricos de la marca danesa no deja a nadie indiferente con su peculiar mezcla de belleza y sonido de alta gama. El aspecto de estos nuevos productos de Bang & Olufsen es acorde con los estilos más vanguardistas. Construcción refinada para estas cajas acústicas con formas esculturales. El BeoLab 18 es un altavoz de tipo torre, que se puede instalar sobre el suelo o colgar de la pared. En cambio, el BeoLab 17 es un altavoz compacto, que cabe en cualquier hueco, pero nunca escondido. Y el BeoLab 19 es un pequeño pero potente subwoofer. Los tres son altavoces activos.
Todos pueden completar equipos hi-fi y televisores, y pueden funcionar sin necesidad de cables. El fabricante de ha decantado por la tecnología WiSA (Wireless Speaker and Sound Association) para estos altavoces, que ha rebautizado con el nombre Immaculate Wireless Sound. WiSA es un estándar para altavoces inalámbricos que opera en la banda de frecuencias entre 5,2 y 5,8 GHz, para evitar interferencias. Proporciona un ancho de banda suficiente para reproducir audio de 24 bits sin comprimir. Es compatible con configuraciones de sonido envolvente de hasta 7.1 canales.

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El usuario debe colocar los altavoces en una habitación donde haya un transmisor WiSA para poder comunicarlos de manera inalámbrica con un televisor (como el Bang & Olufsen BeoVision 11), un receptor multicanal, un lector Blu-ray u otro equipo compatible. Eso sí, estos altavoces también se pueden cablear siguiendo el método tradicional. Son productos de diseño nórdico. Los BeoLab 17 y los BeoLab 18 están creados por David Lewis y Torsten Valeur. Por su parte, el BeoLab 19 es obra de Jakob Wagner. Con estos tres modelos se puede conformar un interesante conjunto de altavoces para cine en casa de 5.1 canales, con un pareja de BeoLab 18 haciendo de frontales, un par de BeoLab 17 para los traseros, más el subwoofer BeoLab 19. Poniendo otro par de BeoLab 17 se puede conseguir sonido 7.1.
El recinto de los BeoLab 18 es de aluminio pulido y las rejillas que protegen los conos están formadas por láminas que pueden ser de madera o de material compuesto (composite). Esas láminas pueden ser de color blanco, negro o roble. Cada uno pesa 8,5 kilos y sus dimensiones son 1324 por 155 y por 115 milímetros. La respuesta de frecuencias va desde 41 a 24.000 Hz. Tiene un recinto con puerto de graves más un tweeter en el exterior. El tweeter es de tres cuartos de pulgada y va acompañado de su propio amplificador de clase D de 160 W. Además, incorpora dos conos de medios de 4 pulgadas alimentados por un amplificador de clase D de 160 vatios.
Las rejillas de los BeoLab 17 recuerdan un charco de agua helada, y están disponibles en azul, blanco o negro. El recinto está fecho de aluminio pulido y material compuesto y mide 250 por 320 y por 140 milímetros. Cada uno pesa 5,5 kilos. Están disponibles en negro o blanco. Tiene un cono de medios de 6 pulgadas y un tweeter de tres cuartos de pulgada, cada uno con su propio amplificador de clase D de 160 W separado. El rango de frecuencias está entre 31 y 24.000 Hz.
Por último, el recinto del subwoofer BeoLab 19 tiene forma de dodecaedro; eso facilita su colocación en una esquina. Está fabricado con aluminio y material compuesto, y está disponible en tres colores: negro, blanco o gris. Esconde dos woofers con un diámetro de 8 pulgadas, más dos amplificadores de clase D de 160 W. Pesa 13,7 kilos y sus dimensiones son 348 por 334 y por 345 milímetros.
El precio de venta al público de los BeoLab 17 asciende a 3.000 euros por pareja. Una pareja de Beolab 18 cuesta 4.790 euros (incluyendo los frontales de láminas negros y una base de suelo o soporte de pared). Por último, el subwoofer BeoLab 19 está disponible por 2.695 euros.




