Samsung Galaxy Note 3

La gama de tablets y phablets con stylus de Samsung, Galaxy Note, está cerca de ampliarse con un nuevo dispositivo Note 3. Según la información que se ha ido conociendo, este phablet dispondrí­a de pantalla de algo más de 6 pulgadas. La novedad es que Samsung podrí­a estar dispuesto a utilizar una pantalla de tipo LCD en el Galaxy Note 3.

La nueva versión de Galaxy Note, que se comenzará a producir durante el mes de agosto, se fabricarí­a en dos versiones, según informa ETNews. La primera de ellas integrarí­a pantallas AMOLED, mientras que existirí­a otra que dispondrí­a de un panel de tipo IPS-LCD, como el usado por otros fabricantes como HTC y LG. Las dos versiones se distribuirán en función del mercado al que vayan dirigidas, de modo que en algunos paí­ses dispondrán de la versión IPS, mientras que en otros se tratará de la que cuenta con pantalla AMOLED.

La principal diferencia entre las pantallas de tipo LCD convencionales y las OLED, es que estas últimas no necesitan ser retroiluminadas, lo que ayuda a que su consumo sea más bajo. Además, otras diferencias entre los dos sistemas están en la reproducción del color, con colores más vivos para las AMOLED y más realistas en las IPS y la visibilidad en condiciones de mucha luz, en las que son las IPS las que llevan la delantera. Al menos en teorí­a, ya que (pese a contar con defensores y detractores) ambas tecnologí­as están mejorando rápidamente y, dependiendo del panel utilizado, las distancias se recortan.

Según la misma fuente, la compañí­a coreana habrí­a contactado con dos proveedores japoneses de paneles LCD para decidir a cuál de ellas le comprarán las pantallas. Parece que es Sharp, una de las compañí­as punteras en paneles IPS (de hecho, es el fabricante de las famosas pantallas Retina de los iPhone 5 y algunos Macbook), la que lleva la delantera para hacerse con un cliente que, sin duda, dará un buen empujón a su cuenta de beneficios.

Todos los modelos actuales (y desde hace algún tiempo) de gama alta de Samsung vienen equipados con pantallas Super AMOLED, desarrolladas por la compañí­a desde hace años en diferentes versiones que mejoran tanto la imagen como el consumo de energí­a, algo vital en dispositivos móviles. La última versión es SuperAMOLED FullHD, que han utilizado ya en terminales como Galaxy S4.

Aunque está pendiente de que se confirme que, efectivamente, habrá una versión con pantalla LCD del nuevo phablet, el motivo que se argumenta es creí­ble. La compañí­a coreana optarí­a por adquirir pantallas a terceros, y con una tecnologí­a que no es la que desarrollan para sus smartphones y tablets porque la elevada demanda que están obteniendo no les permite tener un suministro lo bastante grande para cubrir toda la producción. Los 10 millones de Samsung Galaxy S4 que se han vendido en sólo un mes, y la gran acogida que obtuvieron Galaxy Note y, sobre todo, Galaxy Note 2, hacen que las expectativas con este producto sean muy elevadas, por lo que Samsung optarí­a en esta ocasión por utilizar un proveedor externo para asegurarse de que no dejan ningún mercado sin abastecer de terminales.