Toyota ha presentado en Tokyo (JapĂłn) una nueva hornada de Partner Robots. Unos humanoides mecĂĄnicos que, para seguir con la tradiciĂłn de sus antepasados trompetistas, siguen dĂĄndole a la mĂșsica. En esta ocasiĂłn cambian los instrumentos de viento por los de cuerda, como el robot que podĂ©is ver en el ví­deo interpretando al violí­n la marcha nÂș 1 del clĂĄsico «Pompa y Circunstancia». No se han roto la cabeza para poner nombre a este Niccolo Paganini cibernĂ©tico. Le llaman «The violin playing robot».

Por otra parte, la interpretación es bastante plana, aséptica y, lógicamente, robótica. Es todo lo que dan de sí­ las 17 articulaciones controladas por ordenador que este robot de 1,5 metros de estatura y 56 kilos de peso lleva en sus brazos y manos. Es de esperar que, al menos, este violinista no tienda la mano ni te mire fijamente después de dedicarte una pieza a ti y a tu pareja mientras cenåis en un restaurante de lujo. La inteligencia artificial tiene su lí­mite.



Junto con este «cibermĂșsico», Toyota tambiĂ©n presentĂł uno de esos robots serviciales, pensados para ayudar a personas con problemas de movilidad. Este «Mobility Robot» o Mobiro es una moderna silla de ruedas, que puede desplazarse sobre superficies irregulares y subir pendientes de hasta 10 grados de inclinaciĂłn, manteniendo siempre al ocupante en una posiciĂłn estable.

Esto lo consigue gracias al diseño de sus ruedas, cada una de las cuales puede girar y ajustar su altura independientemente para adaptarse al terreno. Va equipado con sensores de proximidad que le permiten evitar obståculos, y también sabe cómo volver a casa de forma automåtica después de un paseo, respondiendo a la voz de su dueño.

Pesa 150 kilos y mide 1 metro de altura. Con sus baterí­as cargadas, tiene una autonomí­a de 20 kilómetros, moviéndose a una velocidad constante de 6 Km/h. Aunque Toyota afirma que sirve perfectamente para transportar bultos y equipaje, lo primero que van a hacer es probarlo con ancianos y personas convalecientes en hospitales japoneses, a partir del año que viene.

La idea es que, en un futuro próximo, el uso de estos robots se vaya generalizando y que los veamos poco a poco en cada vez mås sitios. Toyota apuesta por iniciar su implantación progresiva durante la próxima década. ¿Serån suficientes años o habrå que esperar mås tiempo para que la presencia de estas måquinas deje de resultarnos novedosa?

Ví­a: Pink Tentacle

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