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Los mensajes cortos o SMS están viéndose sustituidos por otras formas de comunicación como el correo electrónico, la mensajerí­a instantánea y, sobre todo, las redes sociales. Los smartphones, poco a poco, van reemplazando a los teléfonos móviles básicos. Gracias a su capacidad de conectarse a Internet, ofrecen muchas más alternativas a los usuarios.

Además, las aplicaciones móviles para redes sociales cada vez son más comunes y fáciles de usar. Esta tendencia a la baja de los mensajes cortos se nota especialmente en la temporada navideña. El SMS ha dejado de ser el rey de las felicitaciones de Navidad y Año Nuevo. De acuerdo con un reciente informe de Citigroup, el declive de los SMS es mayor en aquellos paí­ses donde el servicio está más maduro, donde fueron los primeros en implantarlo.

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Es el caso de Europa, donde el descenso de uso del SMS es más acentuado. De hecho, Sonera, el operador móvil finlandés, ha reconocido que en su paí­s ha sufrido una reducción del 22 por ciento. Los analistas de Citigroup sostienen que el verdadero impacto de los cambios provocados por Facebook, Twitter y el servicio iMessenger de Apple, que redirige automáticamente los mensajes de texto, todaví­a no se ha notado.

Los mensajes cortos todaví­a aportaban cerca de un 14 por ciento a la facturación de los operadores móviles en el primer trimestre de 2011, según Citigroup. Sin embargo, a medio plazo, la mayorí­a del tráfico SMS se pasará a Internet o estará incluido gratis dentro de paquetes. Por ejemplo, Vodafone ofrece en varios paí­ses europeos una tarifa que incluye el enví­o ilimitado de SMS. Según Citigroup, los paí­ses de mayor riesgo para los operadores móviles son aquellos donde predominan los clientes de prepago, como España o Italia.

El descenso de los mensajes cortos no es meramente estacional, es un indicador de profundos cambios estructurales en la industria de la telefoní­a móvil. A los operadores móviles no les queda más remedio que migrar desde su negocio tradicional basado en voz y SMS, a los servicios de datos y las aplicaciones.