
Puedes llevar meses entrando en ChatGPT casi a diario y seguir aprovechando solo una parte de lo que realmente puede hacer. A mí me pasó. Al principio lo normal es escribir una pregunta, recibir una respuesta y cerrar el chat, pero cuando empiezas a cambiar pequeños hábitos la experiencia mejora bastante.
Y no hace falta aprenderse veinte fórmulas de prompts ni hablarle como si estuvieras programando una máquina. Estos 6 trucos de ChatGPT son sencillos, sirven para situaciones bastante habituales y, sobre todo, puedes empezar a probarlos desde ya.
1. Haz que ChatGPT te pregunte antes de responder

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Este es uno de los trucos que más suelo recomendar cuando todavía no tienes demasiado claro qué necesitas.
Piensa, por ejemplo, que quieres comprar un portátil. Puedes escribir simplemente:
«Recomiéndame un portátil por menos de 1.000 euros.»
ChatGPT podrá darte opciones, pero estará trabajando con muy poca información. Hay una forma bastante más interesante de plantearlo:
«Quiero comprar un portátil por menos de 1.000 euros. Antes de recomendarme ninguno, hazme las preguntas necesarias para saber cuál me conviene.»
De repente, la conversación cambia. Puede preguntarte qué programas manejas, si vas a jugar, cuánto valoras la autonomía, qué tamaño prefieres o si necesitas llevarlo encima constantemente.
Este método funciona igual de bien para preparar un viaje, mejorar tu productividad, elegir un regalo o incluso empezar un proyecto cuando todavía tienes las ideas bastante verdes.
2. No te conformes con la primera respuesta
Uno de los errores más fáciles de cometer con ChatGPT es pensar que la primera respuesta es la definitiva.
Yo suelo tratarla más bien como un primer borrador.
Supongamos que le pides que escriba un correo. Cuando termine, puedes seguir con algo como:
«Hazme tres versiones: una profesional, otra cercana y otra mucho más breve.»
Y después continuar:
«Me quedo con la segunda, pero quita las frases que suenen demasiado formales.»
No necesitas volver a explicarlo todo desde cero. ChatGPT mantiene el contexto de la conversación y puedes ir afinando el resultado poco a poco.
3. Sube un archivo y hazle preguntas sobre él

Copiar un documento enorme dentro del chat no siempre tiene demasiado sentido.
ChatGPT permite trabajar con archivos como documentos, PDF, imágenes y hojas de cálculo, aunque las capacidades disponibles pueden depender del plan y de la herramienta que estés manejando.
Aquí es donde merece la pena pensar más allá de “resume este PDF”.
Por ejemplo, podrías subir una factura de Internet y pedir:
«Revisa esta factura y dime cuánto estoy pagando al mes, qué servicios aparecen contratados y qué cargos debería mirar con más atención.»
O añadir unos apuntes y decir:
«Explícame este tema como si tuviera que preparar un examen mañana y después hazme cinco preguntas para comprobar si lo he entendido.»
Lo interesante no es simplemente que pueda leer el archivo, sino poder seguir preguntando sobre su contenido hasta encontrar exactamente lo que buscas.
4. Crea un proyecto para no empezar siempre de cero
Si recurres a ChatGPT varias veces para un mismo tema, esta función merece especialmente la pena.
Los Proyectos de ChatGPT permiten reunir conversaciones, archivos e instrucciones relacionadas dentro del mismo espacio. Están precisamente pensados para trabajos que continúan con el tiempo y están disponibles para cuentas gratuitas y de pago.
Por ejemplo, puedes crear un proyecto llamado “Buscar trabajo” y guardar allí tu currículum, ofertas interesantes, preparación de entrevistas y cartas de presentación.
También podrías tener otro para organizar unas vacaciones, preparar una oposición o desarrollar un proyecto profesional.
Así puedes regresar días después y seguir trabajando con ese contexto sin montar nuevamente todo el puzle cada vez.
5. Pídele que busque fallos en su propia respuesta

ChatGPT puede darte una respuesta que suena estupendamente y, aun así, dejarse información importante por el camino.
Por eso hay un prompt muy sencillo que utilizo bastante:
«Revisa tu respuesta anterior. Busca puntos débiles, información que debería comprobar y aspectos importantes que no hayas tenido en cuenta.»
También puedes hacerlo más interesante:
«Ahora ponte en contra de tu propia propuesta y dame cinco motivos por los que podría ser una mala idea.»
Este segundo enfoque viene genial para comparar productos, preparar argumentos o valorar una decisión.
Eso sí, que ChatGPT revise lo que acaba de decir no convierte automáticamente la información en correcta. Si estás tratando datos importantes o recientes, conviene contrastarlos con fuentes fiables.
6. Dile cómo quieres que te responda
No todas las respuestas tienen que empezar desde las mismas instrucciones.
Si sueles pedir cosas parecidas, puedes decirle qué tipo de explicaciones prefieres y ajustar la conversación desde ahí.
Por ejemplo:
«Explícame las cosas de forma sencilla, sin tecnicismos innecesarios. Si aparece algún concepto complicado, añade un ejemplo cotidiano.»
Dentro de los Proyectos también puedes establecer instrucciones específicas para ese espacio, de manera que ChatGPT tenga en cuenta cómo quieres trabajar allí.
Esto resulta cómodo cuando estás llevando un trabajo durante varios días porque te ahorras repetir siempre las mismas indicaciones.
La forma más útil de aprovechar ChatGPT
Después de probar muchas formas de trabajar con ChatGPT, para mí el cambio más útil ha sido dejar de verlo como una caja en la que escribes una pregunta y esperas una respuesta perfecta.
Pregunta, corrige, añade contexto, sube material, pídele alternativas y haz que revise sus propias ideas. Cuando empiezas a manejarlo como una conversación en lugar de como un buscador, es cuando realmente notas todo lo que puedes sacarle.




