Mark Zuckerberg – Meta Glasses

Encontrarse casualmente con alguien en la calle o en cualquier establecimiento público puede terminar con nuestra imagen expuesta ante millones de seguidores en redes sociales sin que llegamos siquiera a saberlo. Este no es un escenario de Black mirror, sino una situación cada vez más plausible, sobre todo con el auge de las gafas con IA de Meta, las Meta Glasses. A estas alturas está demostrado que las gafas de Meta pueden suponer un problema para la privacidad, un riesgo del que la propia compañía es consciente. Para evitar que estas gafas acaben lastradas por el rechazo del público y se conviertan en otro proyecto fallido como el metaverso, los responsables de la empresa matriz de Facebook o WhatsApp ya se han puesto manos a la obra para encontrar una solución técnica mediante un sistema de bloqueo automático.

El desafío de las cámaras invisibles

Muchos creadores de contenido utilizan las Meta Glasses (que en este año ya no tienen únicamente sus versiones firmadas por Ray-Ban y Oakley) para grabar interacciones sociales de forma oculta. Estos vídeos suelen publicarse en plataformas como TikTok o Instagram sin el consentimiento (y en muchos casos sin siquiera conocimiento) de las personas que aparecen en ellos.

Stephanie Wescott, académica de la Universidad de Monash, explica en un reportaje de la CNN que el peligro reside en la pérdida de la autonomía corporal sin que la persona sea consciente de lo que ocurre. El anonimato en los espacios públicos desaparece cuando cualquier desconocido puede capturar audio y vídeo desde la montura de sus gafas.

Meta Glasses Fury

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Desde su lanzamiento, las gafas con IA de Meta incluyen un pequeño diodo LED que parpadea al grabar, algo que no todo el mundo sabe al ser aún un dispositivo de nicho dentro del mundo tecnológico y de la creación de contenido. Lo más grave, no obstante, es que muchos usuarios han aprendido ya a anular este sistema de información.

Entre las soluciones artesanales que se han reportado en las redes sociales se han visto pegatinas diseñadas para tapar esta luz y algunos usuarios incluso perforan el indicador físicamente para que no emita brillo. El uso de esta tecnología permite registrar imágenes de forma mucho más discreta que un teléfono móvil, lo que en casos extremos puede convertirse en una herramienta que facilite la violación de la privacidad de las personas que son grabadas, y en casos más extremos, puede dar pie a episodios de acoso.

La respuesta técnica de Meta

Para evitar estos problemas, Meta ha anunciado una actualización de software para atajar estos comportamientos. El sistema de las Meta Glasses detectará si el LED de privacidad ha sido manipulado o cubierto y desactivará la cámara del dispositivo por completo. Esta medida endurece la política de la empresa, que anteriormente se limitaba a mostrar avisos en la app del móvil cuando detectaba que la luz estaba tapada. Las gafas quedarán inutilizadas para la grabación si el sensor de luz o los algoritmos de detección confirman que el testigo luminoso no es visible.

Meta Glasses Adventurer

Alex Himel, responsable de dispositivos vestibles en Meta, ha confirmado que la empresa conoce el aumento del mal uso de estas tecnologías conforme se extiende su uso entre el público. Las condiciones de servicio de la empresa prohíben el empleo de las gafas para el acoso o la infracción de los derechos de privacidad, aunque el control real depende ahora de los bloqueos técnicos. La compañía busca que el hardware sea capaz de vigilar el comportamiento del propio usuario para proteger a terceros.

La solución: bloqueos legales y reconocimiento facial

La preocupación por las grabaciones clandestinas ha llevado a las autoridades a tomar medidas legales de forma urgente en EE. UU., donde el dispositivo es mucho más popular que en Europa por el momento. Un ejemplo claro está en los tribunales de Nueva York y Filadelfia, donde se ha prohibido el uso de gafas inteligentes en sus instalaciones para evitar la intimidación de testigos y jurados. En estos edificios, cualquier persona que porte tecnología de grabación debe entregarla a los oficiales de seguridad antes de entrar. Los jueces consideran que la capacidad de grabar de forma encubierta supone un riesgo para el correcto funcionamiento de la justicia.

Al mismo tiempo, documentos internos de Meta muestran que se estudia implementar funciones de reconocimiento facial bajo el nombre Name Tag. Esta tecnología permitiría identificar a personas que el usuario conoce en redes sociales o que tienen cuentas públicas en Instagram. Aunque esta función podría ayudar a personas con discapacidad visual a reconocer a sus acompañantes, su integración en una base de datos también genera dudas sobre el futuro de la privacidad en la calle.

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