
En el sector de los portátiles hay dos universos diferenciados: los portátiles ‘tradicionales’, aquellos dirigidos a un uso personal o laboral, que apuestan cada vez más por la ligereza y facilidad de uso; y los portátiles gaming, bestias destinadas casi exclusivamente a los videojuegos que prácticamente hay que utilizar como ordenadores de sobremesa. Después de completar mi experiencia con el ordenador portátil Lenovo Legion Pro 7 tras tres semanas de uso, me he puesto durante unos días en la piel de un gamer, cuyas demandas en cuanto a componentes y rendimientos son muy distintas a las de un usuario de a pie, todo para conseguir una experiencia de juego propia de un profesional
Este portátil gaming de Lenovo está ya disponible a la venta en España, y como era de esperar, su precio no es apto para todos los bolsillos, ni siquiera para el de un amante de los videojuegos promedio. Se puede encontrar a la venta con un precio a partir de 3.400 euros en España (según la configuración deseada y la tienda o plataforma en la que se encuentre, ya que en varias está agotado). Semejante inversión no está al alcance de todo el mundo, lo que limita mucho el público objetivo del Legion Pro 7, que seguramente sea un jugón profesional o bien alguien sin ningún tipo de problema presupuestario. Tanto a unos como a otros resulta difícil pensar que este modelo pueda decepcionarles.

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Ficha técnica del ordenador portátil Lenovo Legion Pro 7
| Lenovo Legion Pro 7 (16IAX10H) | |
| Procesador | Intel Core Ultra 9 275 HX 24 núcleos (8 de potencia y 16 de eficiencia) 24 hilos Velocidad base: 2,1 GHz (eficiencia) y 2,7 GHz (potencia) Velocidad máxima: 4,6 GHz (eficiencia) y 5,4 GHz (potencia) Caché: 36 MB NPU: Intel AI Boost, hasta 13 TOPS TOPS totales: Hasta 36 TOPS |
| Pantalla | Panel OLED de 16 pulgadas Resolución: WQXGA (2.560 x 1.600 píxeles) Relación de aspecto: 16:10 Gama de color: 100% DCI-P3 Tasa de refresco: Hasta 240 Hz Compatible con Dolby Vision, NVIDIA GSync Certificaciones: Display HDR, True Black 1000, Baja luz azul, alto rendimiento gaming, Antiparpadeos Calibración de color de fábrica X-Rite |
| Sistema operativo | Windows 11 Pro |
| Memoria RAM y almacenamiento | Memoria RAM: 64 GB Almacenamiento interno: 2 TB PCI e NVME, PCIe 5.0 |
| Gráficos | Procesador de gráficos: Intel Graphics Tarjeta gráfica: NVIDIA GeForce RTX 5080 Laptop (GDDR7) |
| Dimensiones y peso | Dimensiones: 36,44 x 27,6 x 2,19-2,67 cm Peso: A partir de 2,57 kg |
| Batería | Batería de 99,9 W recargable de ion-litio Compatible con Super Rapid Charge (10 min: 0-30%; 30 min: 0-70%; 80 min: 0-100%) Adaptador de 400 W (100-240 V, 50-60 Hz) |
| Conectividad | Wi-Fi 7 Bluetooth 5.2 2 puertos USB 3.2 Gen 1 de tipo A 1 puerto USB 3.2 Gen 2 de tipo A 1 puerto USB 3.2 Gen 2 de tipo C con Display Port 2.1 1 puerto Thunderbolt 4 / USB 4 con Display Port 2.1 1 puerto HDMI 2.1 (hasta 8K a 60 Hz) 1 puerto combo jack 3,5 mm (auriculares / micrófono) 1 puerto Ethernet 1 alimentador |
| Sonido | 4 altavoces estéreo Realtek (2 ‘woofers’ de 2 W y 2 ‘tweeters’ de 2 W) Optimizados con Nahimic Audio y Smart Amplifier AMP Matriz de 2 micrófonos |
| Webcam | Webcam HD 720p de 5 MP, con E-shutter y enfoque fijado |
| Diseño | Color: Negro eclipse Materiales: Aluminio Teclado de 6 filas, teclas de función multimedia, teclado numérico, recorrido de 1,6 mm, retroceso de 0,3 mm y tecla Copilot Retroiluminación RGB por tecla Touchpad Mylar de 7,5 x 12 cm Sistema de iluminación: Logo Legion con iluminación RGB en la tapa Luces RGB en el frontal y la parte trasera |
| Fecha de lanzamiento | Disponible |
| Precio | Desde 3.400 euros |
Más que un ordenador, una nave espacial
Empecemos el análisis del Lenovo Legion Pro 7 por su diseño, que evidentemente está orientado a conquistar a un público gamer, con todo lo que eso supone. Está construido con una aleación de aluminio y magnesio, lo que le da una sensación de solidez y calidad prémium (no recuerdo haber tenido un dispositivo tan sólido en las manos en varios años). Pesa más de dos kilos y medio, por lo que la etiqueta de ‘portátil’ es cuestionable. Llevarlo en la mochila constantemente puede resultar un suplicio, y me cuesta imaginar que alguien no lo utilice en una ubicación fija, como si fuera un sobremesa más con una pantalla incorporada.
También es un equipo grueso, sobre todo en la parte trasera. A pesar de toda esta robustez, también tiene cierto toque elegante, con los ángulos muy marcados, algo habitual en el sector gaming. Tanto la tapa superior como la parte inferior están hechas de aluminio.
En cuanto a los detalles, incorpora iluminación RGB (las luces que tradicionalmente asociamos con los dispositivos de los jugadores) en la cubierta en el logotipo de Legion y en las rejillas traseras e inferiores, lo que le da un toque visual atractivo. Si se buscaba conseguir un efecto ‘wow’, Lenovo lo ha conseguido, porque todas las personas que me han visto utilizando el portátil tanto en casa como la oficina se han sorprendido por el espectáculo de luces que despliega este terminal (personalizable además con las teclas). Lo peor del diseño, sin lugar a dudas, es que con este chasis de color negro resulta prácticamente imposible disimular las huellas dactilares, y si eres muy propenso a sudar, esto puede afear bastante el conjunto y obligarte a limpiarlo constantemente para que esté presentable.







Un teclado muy disfrutable
El teclado del Lenovo Legion Pro 7 me ha parecido sencillamente excelente. Tiene un gran recorrido de tecla, lo que es especialmente disfrutable para aquellos que nos dedicamos a escribir a gran velocidad. Su retroiluminación es tecla a tecla, y en la parte derecha dispone de un teclado numérico. La presencia de estos números me ha generado una sensación de estar descentrado, ya que tanto el teclado como el ‘touchpad’ que se encuentra bajo él están ligeramente escorados hacia la izquierda, aunque esto, si no eres especialmente obsesivo ni fan de las alineaciones centradas, no debería resultar un problema.
El panel táctil de la parte inferior tiene una superficie generosa (7,5 x 12 cm nada menos), aunque no me ha terminado de convencer su resistencia a los clics mientras navegaba por la web. Doy por hecho que la gran mayoría de gamers contarán con un ratón a la altura de sus demandas, por lo que el ‘touchpad’ puede ser un elemento anecdótico para muchos usuarios.

Panel OLED para sumergirse más en el juego
La pantalla es uno de los puntos fuertes de la experiencia del Lenovo Legion Pro 7. Se trata de un panel OLED de 16 pulgadas con una resolución WQXGA (2.560 x 1.600 píxeles), ofreciendo una resolución 2,5K. El hecho de ser OLED hace que cuando una zona de la imagen deba ser completamente negra, el píxel se apaga por completo, y esto, además de ser un requisito de los televisores de alta gama, en el mundo gaming también tiene su importancia, ya que disfrutaremos de un mejor contraste en todo tipo de juegos, siendo mucho más disfrutable cuando estamos ante escenas oscuras, ya sea en un shooter o en una aventura espacial. Los colores son vibrantes y el panel cubre el 100% de la gama DCI-P3, siendo excelente para creadores de contenido o profesionales del diseño, aunque este último no sea el público objetivo al que se dirige.

No obstante, la característica clave de este portátil de Lenovo que está relacionada con el juego es su tasa de refresco de 240 Hz y un tiempo de respuesta inferior a 0,1 milisegundos. Con estas especificaciones, podemos olvidarnos de cualquier retardo o desenfoque al jugar, ni siquiera en aquellos títulos exigentes gráficamente en los que haya escenas a gran velocidad, como Overwatch 2.
A pesar de sus muchas fortalezas, la pantalla no es perfecta, y no precisamente porque no sea táctil, sino por la cantidad de reflejos que se aprecian en ella. Es un panel brillante y no mate, pero hay ciertos escenarios en los que se agradecería que no reflejara tanto nuestro rostro cuando estamos cerca de una ventana con luz natural.
Máxima potencia a toda vela
El Legion Pro 7 que recibimos en la oficina está concebido para ofrecer la máxima potencia, y este modelo en concreto incorporaba uno de los procesadores de Intel más potentes para portátiles: el Intel Core Ultra 9 275HX, un chip de 24 núcleos, que se dividen en ocho dirigidos a la potencia y 16 a la eficiencia. Por decirlo claramente, es una bestia que da el máximo rendimiento, aunque tiene algunos peajes, sobre todo en cuanto a consumo de batería.

En cuanto a las memorias, el portátil estaba equipado de serie con 64 GB de memoria RAM, un valor que garantiza la fluidez máxima bajo cualquier circunstancia. Evidentemente, cuando estaba realizando tareas de mi día a día en el trabajo navegando, contestando correos y moviéndome entre pestañas del navegador con Spotify de fondo, no había ni rastro de un mínimo sufrimiento o ralentización.
También contábamos con 2 TB de almacenamiento interno, una barbaridad de espacio disponible que es complicado de llenar. Es difícil llenarlo hasta para los gamers más intensivos que alternen entre varios juegos AAA.
Para gestionar toda la potencia de sus componentes, Lenovo utiliza un sistema de refrigeración avanzado llamado Legion Coldfront Vapor con ‘hipercámara’. Emplea tres ventiladores gigantes y una cámara de vapor con líquido que se evapora para disipar el calor de forma eficiente. Este diseño está preparado para manejar niveles de potencia que la mayoría de los portátiles gaming ni siquiera intentan. Aunque en modo de alto rendimiento los ventiladores pueden ser algo ruidosos, el sistema mantiene las temperaturas bajo control y la zona de la cubierta y las teclas de juego (WASD) se mantiene fresca. En nuestras pruebas no hemos sufrido ningún episodio de sobrecalentamiento alarmante.

Una experiencia de juego sin igual
La experiencia de juego en el Legion Pro 7 es comparable a la de un PC de escritorio de alto rendimiento, algo que en mi caso y en el de mis compañeros no experimentamos muy a menudo, ya que nuestro uso habitual tanto de portátiles como de ordenadores de sobremesa está más orientado a la productividad y la eficiencia que el gaming. La potencia gráfica recae en la tarjeta NVIDIA GeForce RTX 5080 con 16 GB de VRAM, aunque también es posible equiparlo con una RTX 5090, palabras mayores sin duda.

En la práctica, el rendimiento es impresionante. Los títulos más pesados y complejos gráficamente del momento (Red dead redemption 2, Cyberpunk 2077, etc.), pueden alcanzar tasas de más de 70 fps sin excesiva dificultad a pesar de tener todos los elementos gráficos al máximo. En la imagen se puede apreciar cómo en el Mortal kombat 11 hemos configurado el apartado gráfico más exigente posible, y el resultado no le ha hecho siquiera cosquillas al Legion Pro 7.

La experiencia visual ha sido la más fluida que hayan visto estos ojos en un ordenador (ya sea portátil o de sobremesa) o consola. Sin duda ha superado todas las expectativas que pudiera tener, y seguramente esté a la altura de lo que un gamer intensivo o incluso profesional pueda esperar.
El único inconveniente percibido durante las sesiones intensas de juego ha sido el ruido de los ventiladores cuando se optaba por el modo Rendimiento, aunque esto es necesario para mantener un buen funcionamiento del procesador y evitar que se dispare la temperatura del equipo.

Conectividad a la altura
La selección de puertos del Lenovo Legion Pro 7 es la que se esperaría de un ordenador de escritorio, no de un portátil. En los laterales encontramos varios puertos USB-A (tanto 3.2 Gen 1 como Gen 2) y puertos USB-C, uno de los cuales soporta Thunderbolt 4 (40 Gbps). Los puertos USB-C también ofrecen carga por suministro de energía de 65 a 100 W y compatibilidad con DisplayPort 2.1.
Para monitores externos, cuenta con una salida HDMI 2.1 que puede manejar resoluciones de hasta 8K a 60 Hz o 4K a 120 Hz, conectada directamente a su tarjeta gráfica de NVIDIA. También dispone de un puerto Ethernet (RJ45), algo que personalmente siempre valoro y que está desapareciendo de muchos portátiles, y un conector de audio de 3,5 mm para los que utilicen auriculares con cable o micrófonos. En cuanto a la conectividad inalámbrica, incluye soporte para Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4, dos de los estándares más recientes que hacen que no se le pueda reprochar mucho en este apartado.


Un portátil para mantener enchufado
A lo largo del análisis hemos visto que el Lenovo Legion Pro 7 bien podría ser un ordenador de sobremesa, y posiblemente sea en la autonomía cuando más se parezcan ambos tipos de dispositivo. La autonomía es su gran talón de Aquiles, y aunque cuenta con una batería muy generosa de 99,9 Wh (lo máximo que se permite al realizar un vuelo), si mantenemos desconectado el portátil vamos a quedarnos sin ella más pronto que tarde.
Para mantener el máximo rendimiento, el portátil debe estar enchufado, ya que el rendimiento se desploma cuando está desconectado. Esto no sólo se aprecia en el porcentaje de batería (que puede durar muy pocas horas incluso teniendo el portátil en suspensión con la tapa bajada), sino que también se puede comprobar al jugar, ya que veremos cómo la tasa de fps cae notablemente.
En nuestras pruebas, el portátil no llegaba a aguantar cuatro horas sin estar conectado a la corriente en tareas laborales, y a la hora de jugar podía dar por hecho que las dos horas serían un gran logro. Para compensar esta autonomía tan escasa, Lenovo acompaña el portátil de un adaptador de corriente de 400 W. La mejor forma de describirlo es llamándolo ladrillo, no sólo por su tamaño desmesurado, sino también por su peso, superior al kilo.

Apps propias de Lenovo preinstaladas con mucha IA
El control del Lenovo Legion Pro 7 se puede gestionar a través de dos herramientas principales: Lenovo Vantage (para actualizaciones y BIOS, muy común en otras gamas del fabricante) y el Legion Space, más orientado al gaming. Este último actúa como el centro de mando, permitiendo ajustar perfiles de rendimiento, desde el más silencioso hasta el más exigente (y ruidoso), pasando por uno más personalizado. También podremos comprobar allí las curvas de ventilación, el overclocking y la iluminación RGB.

Lenovo incorpora la tecnología AI Engine Plus, que monitoriza las tareas que se están ejecutando y ajusta la configuración para mantener un rendimiento óptimo. Además, los procesadores de la serie Ultra de Intel cuentan con una unidad de procesamiento neural (NPU) integrada para mejorar las apps asistidas por IA.
Cuatro altavoces de potencia discreta
El sistema de audio del Legion Pro 7 está compuesto por cuatro altavoces estéreo: dos woofers y dos tweeters, cada uno con dos vatios de potencia. Esto puede resultar escaso teniendo en cuenta la poderosa naturaleza del resto de sus componentes, aunque también es cierto que una configuración más elevada podría aumentar aún más el precio final del dispositivo. La realidad es que muchos gamers suelen jugar con sus propios auriculares, ya sean de cable o inalámbricos, por lo que la experiencia de audio les llega más por este periférico que por los propios altavoces del Legion Pro 7.
Para tareas comunes, la calidad de audio es decente y el volumen es suficiente para tener Spotify de fondo mientras se trabaja, por ejemplo.

Opiniones y precio
El Lenovo Legion Pro 7 es el portátil más potente que ha pasado por mis manos y por la oficina en mucho tiempo, sin discusión. Está pensado para gamers de pura cepa, usuarios que buscan potencia de escritorio en un formato portátil (aunque no es recomendable teniendo en cuenta lo que pesa el propio equipo y su cargador), priorizando el rendimiento por encima de la autonomía.
Sus puntos fuertes son indiscutibles: un rendimiento extremo que supera a muchos portátiles de la generación anterior e incluso a las consolas, facilitado por la combinación de un procesador y una tarjeta gráfica de alto consumo. La pantalla OLED de 240 Hz es excepcional, ofreciendo negros perfectos y una fluidez incomparable para jugar. Además, el sistema de refrigeración hace un trabajo notable manteniendo la potencia sin sobrecalentamiento. El teclado también recibe elogios por su calidad.
En resumen, si el presupuesto no es un problema (se puede conseguir a partir de los 3.400 euros), el objetivo es obtener una experiencia de juego sin límites y se está dispuesto a asumir el peso y la necesidad de estar siempre cerca de un enchufe, el Legion Pro 7 es una opción de compra interesante. Evidentemente, no es para todos los públicos ni para todos los bolsillos, pero sin lugar a dudas es una bestia que nos ha conquistado en muy poco tiempo.

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