
Los cortes eléctricos del pasado 28 de abril han dejado claro que nuestra dependencia de los electrodomésticos requiere protocolos de actuación bien definidos. Dejando a un lado las prácticas que la Unión Europea recomienda ante una emergencia de tal calibre —baterías externas, dispositivos de radiofrecuencia, linternas, etcétera—, existen medidas concretas que pueden evitar daños irreparables en nuestros electrodomésticos cuando falla el suministro eléctrico.
De la mano de Beko Europe y las marcas asociadas (Whirlpool, Grundig e Indesit), analizaremos algunas de estas y cómo pueden aplicarse ante un apagón como el registrado a lo largo de esta semana.
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El problema real tras los apagones: 7 medidas para proteger tus electrodomésticos

La interrupción repentina de electricidad es solo el primer problema. El verdadero riesgo llega con la reactivación del suministro, cuando los picos de tensión pueden dañar circuitos electrónicos y motores de los electrodomésticos. De hecho, un buen porcentaje de averías post-apagón se deben precisamente a sobretensiones en el restablecimiento del servicio, ya que cuando la corriente vuelve de forma repentina, puede provocar picos de voltaje.
Cuando se va la luz: primeros pasos
Nada más producirse el corte eléctrico, debemos actuar con rapidez. Los expertos coinciden en que los primeros minutos son determinantes. Lo más sensato es desconectar inmediatamente los dispositivos más sensibles: televisores, ordenadores y equipos de climatización. Estos aparatos, sobre todo los más modernos, con componentes electrónicos delicados, son los más vulnerables a los picos de tensión cuando regresa la electricidad.
En el caso de los electrodomésticos con programadores digitales, sus microprocesadores pueden sufrir daños irreparables con las fluctuaciones de voltaje. «Un simple gesto como desenchufar un electrodoméstico durante un apagón puede evitar una avería más costosa o tener que reemplazar el aparato», comenta Manuel Royo, director de marketing de Beko Europa en España.
El dilema del frigorífico y el congelador
Los electrodomésticos que más preocupan durante un apagón prolongado son, sin duda, nevera y congelador. Aquí la estrategia es clara: mantener las puertas cerradas el máximo tiempo posible. Un refrigerador bien sellado puede conservar los alimentos en condiciones seguras durante 4-6 horas, mientras que un congelador lleno mantiene la temperatura hasta 48 horas.
Pero hay matices importantes. Cada vez que abrimos la puerta, perdemos aproximadamente un 20% del tiempo de conservación. En apagones largos, lo más recomendable es agrupar los alimentos más perecederos en una zona y sacarlos todos de una vez cuando sea necesario. Carnes, pescados y, en general, alimentos frescos que puedan estropearse en un corto periodo de tiempo. Las frutas y verduras pueden aguantar algo más, por lo que podemos priorizar los primeros sobre los segundos.
El peligroso momento del retorno de la luz
Cuando la electricidad vuelve, muchos cometen el error de conectar todos los aparatos de inmediato. Aunque los electrodomésticos de Beko «están pensados para protegerse automáticamente y minimizar posibles desperfectos ante estas situaciones imprevistas», asegura Royo, lo ideal es esperar al menos 15 minutos antes de reconectar los electrodomésticos.
Este tiempo permite que la red se estabilice y evita que los dispositivos reciban picos de tensión que podrían dañar sus circuitos. Al fin y al cabo, el comportamiento del usuario «puede marcar la diferencia», como afirma el director. En caso de no contar con un seguro del hogar, hablamos de pérdidas económicas de varios cientos e incluso miles de euros, dependiendo de los electrodomésticos afectados.
Revisión tras el incidente
Una vez restablecido el suministro, conviene hacer una comprobación manual de todos los electrodomésticos. Hay que prestar atención a señales de alarma como luces parpadeantes en los paneles de control, códigos de error inusuales o ruidos anómalos al ponerlos en marcha.
Si un electrodoméstico muestra algún comportamiento extraño, lo más prudente es desconectarlo y llamar a un técnico autorizado por la marca. Forzar su uso podría empeorar el problema y convertir una simple revisión en una costosa reparación.
Y ante un posible nuevo apagón…
Lo primero es asegurarse de tener a mano los manuales de instrucciones de los electrodomésticos principales, ya que contienen información sobre la manera de proceder en caso de fallo eléctrico. Igualmente importante es conocer exactamente dónde se encuentra el cuadro eléctrico de la vivienda y cómo actuar sobre él si fuera necesario.
Otra medida fundamental es disponer, antes de que se produzca cualquier incidencia, de los números de contacto de los servicios técnicos autorizados de las marcas de nuestros electrodomésticos, pues en momentos de emergencia esta información puede ser difícil de localizar.
- Servicio técnico oficial de Beko: +34 93 295 86 50 (lunes a viernes de 9:00 a 20:00).
- Servicio técnico oficial de Grundig: 932 884 259 (lunes a viernes de 8:00 a 17:00, sábados de 9:00 a 14:00).
Por último, mantener una lista actualizada con todos los electrodomésticos, incluyendo sus números de modelo y serie, facilitará cualquier gestión posterior con los servicios de asistencia técnica y agilizará posibles reclamaciones.




