Loewe Bild V65 y V55: experiencia con los nuevos televisores OLED

Hace poco nos hicimos eco de la llegada de la nueva generación de televisores Loewe, los Bild V65 y V55. Recordemos que se trata de un cambio que la marca ya indica con la nueva denominación (antes Bild 1 a 9, ahora con letras V o S). Destacan por un uso todavía más intuitivo, su potente hardware, y el grabador de disco duro integrado de serie DR+. Como siempre con un diseño de primera, elegante, de gama alta. Los modelos Loewe Bild v65 (pantalla de 65 pulgadas) y v55 OLED (pantalla de 55») están ya a la venta con precios respectivos de 6.000 y 4.000 euros. Hemos tenido la oportunidad de verlos y probarlos en directo, y esta es nuestra experiencia de uso con ellos.

Iguales, pero diferentes

Cuando vemos los nuevos televisores Loewe de las series Bild V, la sensación es más que familiar: parecen iguales a los anteriores. Pero a medida que nos acercamos a ellos y nos fijamos, vamos apreciando diferencias… Desde el tono de las piezas metálicas, algo más oscuro (gris basalto lo llaman), al altavoz inferior o incluso el diseño del «ojo». Hasta el logotipo lateral de la marca, puesto en el delgado marco de la pantalla por su parte superior, ha evolucionado. Disponibles en 55 y 65 pulgadas, pudimos ver ambos modelos junto a sus antecesores y, aunque mantienen ese aire tan de familiar, al final ocurre como con algunos modelos de coches de lujo: cuando has visto el «nuevo», aunque cambie poco, el anterior ya parece… «viejo».

Por delante ya hemos comentado que la barra de sonido o altavoz por debajo es diferente, y enseguida vamos con ello. Por detrás, el diseño elegante y práctico con tapas magnéticas se mantiene: una baja horizontal para ocultar los cables más otra lateral un poco más alta para más conexiones. Aquí encontramos novedades: cuatro conexiones HDMI 2.0b (4K HDR) y los USB 3.0 son las más importantes. Es el fruto de la nueva placa electrónica, también lo es la salida digital óptica (antes coaxial), mucho más compatible con otros dispositivos.

Interfaz de usuario

El nuevo «sistema operativo» Loewe os6.3 mantiene la estética y configuración básica del anterior, lo que de entrada es una buena noticia. Cada vez que tenemos la oportunidad de probar un televisor Loewe, es un placer en varios sentidos. La rapidez con la que podemos cambiar de canal haciendo zaping, o la agilidad de movimiento entre menús, es uno. La claridad de esos menús y la facilidad para hacer lo que uno quiera, otro: incluso las ayudas de los menús son claros, todo traducido en un perfecto español. La guía EPG de Loewe es todo un ejemplo de claridad, rapidez y facilidad de uso.

Parte de esas facilidades ayudan a sacar el mejor provecho de algunas de las características de estas Loewe Bild V. Llevan de serie el disco DR+ de 1 Tb con el que podremos guardar contenidos y programas. Al contar con doble sintonizador, es posible grabar un canal mientras vemos otro, congelar la imagen para seguir más tarde (Timeshift)… muchas posibilidades. Incluso exportar alguna de las grabaciones hacia una memoria USB para verla en otro dispositivo. O, por supuesto, compartir esos contenidos en otros televisores Loewe que tengamos en casa. Todo eso lo podemos gestionar desde casa… o desde fuera, gracias al acceso a través de internet (Mobile Recording).

80 vatios de sonido

Justo debajo de la pantalla de las nuevas Loewe V65 y V55 tenemos la nueva barra de sonido, que combina con el fino chasis del televisor porque ha sido cubierta con una tela en color basalto. Hay que fijarse de frente para apreciar diferencias, pero en cuanto apreciamos su mayor profundidad nos damos cuenta de que es otra cosa totalmente nueva. De hecho, ahora la barra lleva seis altavoces internos y tiene tres salidas bass-réflex. La amplificación interna que los alimenta suma en total una potencia sonora de 80 vatios.

Probamos TV Loewe Bild V55 V65 (27)

El sonido ha ganado algo de cuerpo (medio grave) cosa que se agradece con las voces en programas o noticiarios, y con música o acción en pantalla la ganancia en pegada es más notable. A través de los menús descubrimos algunas cosas interesantes: no solo los ajustes habituales, sino detalles tan prácticos como que podemos controlar por separado el volumen del televisor y el de los auriculares Bluetooth. Sí, podemos ajustar desde el mando a distancia el nivel de volumen de unos auriculares sin cables (no es habitual).

Mimi Defined y Cine en Casa

Por otra parte no podemos olvidar, hablando del sonido, el sistema Mimi Defined que Loewe incorpora desde hace ya algún tiempo. Al activarlo ajusta la respuesta de los altavoces según el nivel auditivo de quien lo escucha: esto se puede ajustar por edad (usa curvas de pérdida de audición estándar) o con un ajuste a medida. Usando su aplicación y un móvil, podemos hacer una audiometría y pasar esa curva al televisor para activar la corrección. Ideal para personas mayores y evitar que suban en exceso el volumen para entender diálogos.

Una última ventaja de Loewe en cuanto al sonido: su versatilidad para incorporar el televisor a un sistema de sonido de Cine en Casa. Lo más interesante es que podemos usar su propio altavoz como «central» de un sistema multicanal externo. Así, delante del televisor no tendremos ningún altavoz, pero el sistema focalizará perfectamente los diálogos gracias a la presencia del sonido. El propio teelvisor nos da esa opción e incluso poder ajustar niveles para que el sistema multicanal quede perfectamente equilibrado. O si añadimos un cajón de graves, también.

Imágenes sobresalientes

Las pantallas OLED Ultra HD de las Loewe Bild V55 y V65 llaman la atención desde el momento que las encendemos. El contraste de esta tecnología, el perfecto ajuste de colores que Loewe consigue (recordemos que cada televisor es probado y ajustado en fábrica individualmente) y el excelente trabajo de la electrónica que procesa las imágenes de calidad inferior para presentarlas en 4K, son notables. Aunque siempre disponemos de llamativos vídeos de demostración en 4K en las pruebas, al final acabamos navegando entre canales y emisiones que son en el mejor caso HD (1080i). Por cierto que otro detalle importante es la presencia de receptor de satélite, además del doble TDT: esto y las posibilidades de compartir contenidos  pueden permitir recibir una emisión de satélite en el Loewe y compartirlo a otros televisores en la casa, a través de la red.

Probamos TV Loewe Bild V55 V65 (10)

Al visualizar contenidos nativos de inferior resolución es donde la nueva electrónica, con un procesador más potente (SX8 Quad Core) y el software propio de Loewe, refinado en mucho años, consiguen escalar hacia el panel 4K mostrando imágenes excelentes. Estos modelos además son compatibles con HDR al más alto nivel (Dolby Vision además de HLG y HDR10) con lo que las mejores producciones, disponibles en BluRay UHD o por streaming, brillarán en todo su esplendor. Hablando de OLED, como sabemos la única pega de estos paneles puede ser la retención de imágenes fijas: entre otras tácticas para evitarlo, Loewe dispone de varios tipos de «calibración» que resetean cada píxel. Diariamente, el televisor lo hace cada noche, y cada número determinado de horas, se hace un reseteo completo que se puede programar (tarda dos horas). Toda una garantía de que siempre disfrutaremos de las mejores imágenes.

Al final las sensaciones que nos llevamos al pasar un tiempo probando estos nuevos Loewe es la habitual con sus productos, sobresaliente, por cómo cuidan dos sentidos: la vista y el oído. Un diseño que se refina otro poco, sin estridencias y aún más elegantes con ese tono oscuro «gris basalto», es la guinda al pastel de estos nuevos modelos de la marca alemana que podemos recomendar sin paliativos.

 

 

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