
No es la primera noticia que tenemos sobre censura en TurquÃa. Hace apenas unos meses fue noticia la prohibición, por ‘obsceno’ de un libro infantil que se ha convertido en bestseller y que narra la historia de cien mujeres célebres. Nos referimos a los famosos Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes.
Lo que sà es noticia es que Netflix se haya puesto manos a la obra para aplicar la censura en su propia plataforma. Es lo que deben hacer para adaptarse a las leyes turcas, si quieren seguir manteniendo el negocio que generan los (nada más y nada menos) 1,5 millones de suscriptores que tienen en este paÃs.
De estos primeros atisbos de censura se han percatado muchos suscriptores de la plataforma y también en The New York Times. Tras el estreno de un avance de ‘El Camino’, la secuela de ‘Breaking Bad’, Netflix censuró en la versión turca a un hombre que se sentaba en un coche y encendÃa un cigarrillo. Ocurrió lo mismo con algunas escenas de una serie no menos polémica: Sex Education.Â

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El principio de la censura en Netflix: prohibir o desaparecer
El gobierno turco quiere asegurarse de que no se emiten contenidos que no consideran adecuados para la ciudadanÃa. De ello se encarga el Consejo Supremo de Radio y Televisión de TurquÃa. De ahà que esto no solo esté afectando a Netflix.
Desde septiembre de este mismo año, los servicios que se dedican al streaming han tenido que solicitar una licencia adicional para ajustarse a las nuevas reglas del gobierno de Erdogan. Desde aquà afirman que los programas y contenidos que se ofrecen no pueden ser contrarios a los valores nacionales y morales de la sociedad.
¿Esto que implica? Pues censurar cualquier tipo de imagen en la que, según la alta autoridad turca, se aliente el consumo de sustancias adictivas, se glorifique la comisión de delitos, sea simplemente ‘obscena’ o implique el mal uso de la lengua turca.
Las multas no se han hecho esperar
Lo cierto es que no solo las plataformas de contenidos en streaming tienen que adaptarse a los deseos y exigencias del Consejo. Las reglas que se promulgan a través de esta ley son absolutamente vagas, de modo que es difÃcil interpretarlas. También para las cadenas de televisión del paÃs, que han sido multadas en repetidas ocasiones por mostrar desde besos demasiado tórridos hasta el consumo de alcohol.
Un beso entre dos hombres homosexuales en un episodio de 9-1-1, la serie policia que emite Fox, causó verdaderos estragos y una sentencia que tachaba la escena de un modelo de relación contrario a los valores del régimen, ‘perjudicial’ para las familias.

Las plataformas tienen argumentos para no aplicar la censura
Si bien te hemos contado que Netflix ya ha comenzado a aplicar la censura en los contenidos que ofrece – u ofrecerá – en TurquÃa, las plataformas que distribuyen este tipo de contenidos en todo el mundo consideran que la emisión en televisión o a través de servicios privados de pago no deberÃa ser etiquetada del mismo modo.
Y es que, según ellos, sus contenidos traen advertencias e información sobre la clasificación de edad. Esto quiere decir que si alguien ve alguna serie o pelÃcula en la que aparece una escena de sexo es porque ha decidido verla. Sin embargo, para el gobierno turco esta no es, en absoluto, una razón de peso.
En el caso de TurquÃa, concretamente, es evidente que Netflix tienen que enfrentarse a un escenario bien particular. La censura amenaza seriamente con su avance comercial, en un momento en el que el número de suscriptores se frena en Occidente y tiene, asimismo, que hacer frente a otros servicios de la competencia, como son Apple TV Plus o HBO Max.




