Probamos Tracky, el juego de cartas que mezcla ingenio y tecnología

Tracky es una propuesta que quiere mezclar la diversión de los soportes antiguos (juego de cartas) con un simpático robot que muestra el avance de la robótica. No hace falta ir a propuestas caras para descubrir las infinitas posibilidades que ofrece este mundo. Tracky es un robot que es capaz de seguir el camino marcado por los trazos de unas cartas. Su objetivo es llegar a la meta a través de numerosos modos de juego, algunos en solitario y otros con amigos. Está pensado para que los más jóvenes (y no tan jóvenes) desarrollen su destreza e ingenio, y se puede encontrar en tiendas por un precio muy ajustado de 20 euros. ¿Preparado para llevar a este simpático robot hasta su destino?

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tracky robot movimiento

Objetivo del juego

Como hemos dicho, la base del juego es llevar el robot de un punto de partida a un punto de llegada. ¿Cómo? A través de unas cartulinas -cartas- de gran tamaño que tienen dibujados unos trazos determinados. La gracia es que Tracky es capaz de seguir el trazo marcado en la cartulina, de forma que tenemos que movernos rápido para situar la siguiente carta y llevar al robot hasta la carta de llegada. Eso sí, luego contamos con un buen número de modos de juego que cambian las reglas y nos permiten hacer el juego tan complejo como queramos.

De hecho, uno de los aspectos que más me han gustado de Tracky es que es capaz de seguir cualquier trazo que marquemos en una cartulina (lo bastante grueso) con rotulador. Es decir, que se pueden crear nuevos mundos para que el robot siga su camino o inventarnos reglas que estén a la altura del desafío que buscamos. Sea como fuere, desde Juguetrónica nos ofrecen una buena colección de modos de juego a la hora de empezar con Tracky:

Tracky Freestyle

La idea de lo que acabo de explicar. Usar un rotulador de punta gruesa sobre una superficie blanca para que el robot haga recorridos complejos. Como consejo, diría a los más pequeños que solo funciona si lo pintan en cartulinas, ya que es muy tentador hacerlo sobre mesas blancas, suelos, etc.

Tracky Memory

Primero se colocan las cartas de inicio y llegada del robot. Después se pone a Tracky en la carta de salida y se cogen ocho cartas del mazo, siete de recorrido y una octava de game over. Después de verlas, se dan la vuelta y la idea es que cada jugador vaya cogiendo una carta de recorrido y las vaya colocando para que el robot llegue de la forma más eficiente a la meta. El jugador que saque la carta de game over habrá perdido y el juego volverá a comenzar desde el principio.

tracky-05

Tracky Speed

El juego más clásico, para uno o varios jugadores. Evidentemente, da más resultado cuando son varios jugadores y es el que nos pareció más divertido en la oficina. Una vez colocadas las cartas de principio y final, se barajan las cartas y se reparten ocho cartas de recorrido a cada jugador. De forma consecutiva, cada uno tendrá que colocar una de sus cartas antes de que Tracky se salga de la carta. Al principio parece fácil, pero según avanza el juego empieza a resultar una verdadera locura de piernas y manos moviéndose por la habitación. Cuando un jugador se quede sin cartas, tiene que coger una de las primeras que ya estaba puesta y colocarla de nuevo. Así hasta que una de las cartas esté lo bastante cerca de la carta de meta para que llegue Tracky.

Tracky Speed Level Up

Parecido, pero versión pro. En este caso para dos jugadores. En vez de repartir las cartas, se ponen todas boca arriba y cada jugador tiene que levantar una carta y colocarla lo más rápido posible sin que Tracky se salga del recorrido. La gracia es que aquí también entra en juego el color del trazo (hay dos colores, cada uno forma parte de un equipo). Si has cogido una carta del color de tu contrincante tienes que dársela a él para que la coloque antes de que el robot se salga del recorrido. Sinceramente, nos hemos salido del recorrido muchas veces, ya que requiere bastante agilidad mental y es muy fácil desconcentrarse y empezar a reír. Al final, lo que cuenta es el camino, ¿no?

tracky game over

Tracky Héroe y Villano

Otro de los juegos que nos ha gustado bastante. De nuevo para dos jugadores, con un héroe que tiene que llevar a Tracky hasta la meta con 15 cartas y un villano que cuenta con solo cuatro cartas que puede colocar en cualquier momento para fastidiar al contrario. Algo que no habla demasiado bien de la agilidad mental de algunos es que la mayoría de las veces el villano ni siquiera ha tenido que esforzarse mucho para fastidiar al héroe.

Programación secuencial

En este caso lo que se busca es aumentar la agilidad mental de uno o dos jugadores. Se colocan 25 cartas boca abajo que forman una especie de tablero y uno de los jugadores marca el punto de partida y el punto de llegada de Tracky. Después, el otro tiene que elegir del mazo una serie de cartas en el menor tiempo posible y colocarlas de modo que ayuden al robot a llegar del punto de partida al de llegada.

tracky programacion secuencial

Elementos incluidos en Tracky

El simpático robot Tracky, del tamaño de la palma de la mano, que usa dos pilas de botón y que es capaz de seguir los trazos pintados en una superficie blanca.

43 cartas, incluyendo una de salida, otra de meta y dos cartas de game over. No son cartas que estén perfectamente troqueladas, pero tampoco es la intención del juego.

Una meta de cartón. Se trata de una meta con un aspecto espacial que no aporta al juego mucho en sí (de hecho la montamos y luego la dejamos a un lado rápido), pero que resulta entretenida de montar y aporta un toque tridimensional.

tracky meta

Precio y conclusiones

Tracky es un juego que aporta mucha más diversión de lo que puede parecer en un primer momento. La versatilidad del robot, capaz de seguir cualquier trazo, hace que las posibilidades sean prácticamente infinitas. De hecho, el gran potencial del juego consiste en crear tus propias reglas y hacer que Tracky vaya más allá de las cartas incluidas. Sin duda, una buena herramienta para que los más jóvenes entrenen la mente y la imaginación. Aunque al principio no era un punto que creíamos determinante, también es una buena actividad física, ya que hay que moverse mucho y de forma constante en modos de juego como el Tracky Speed. Y hacerlo mientras uno se divierte.

El juego de cartas de Juguetrónica se puede comprar por un precio de 20 euros. En definitiva, una propuesta interesante e ingeniosa que nos ha dejado un buen sabor de boca.