Hay pocas cosas tan valiosas como las rocas, piedras y elementos que provienen del espacio y que los astronautas han traÃdo a la Tierra de algunos de sus viajes. Pero la NASA ha decretado que las personas privadas no pueden tener en su poder material de origen lunar. Tanto es asà que en los últimos años ha investigado muy seriamente a todos aquellos que venden este tipo de materiales o que han intentado hacerse con ellos.
Ahora una mujer acaba de demandar a la NASA porque no quiere que le confisquen un pequeño frasco que, según ella, contiene polvo lunar. Dice que se lo regaló Neil Armstrong. El astronauta del Apolo 11 habrÃa firmado un documento que acompañarÃa el frasco de vidrio con un tapón de goma, repleto de polvo gris claro. La mujer, Laura Murray Cicco, dice que recibió el regalo cuando tenÃa diez años, porque por aquél entonces Armstrong y su padre, Tom Murray, eran amigos y vecinos en Cincinnati.
Laura Murray ha querido presentar la demanda ante las cortes federales antes de que la NASA le confisque el frasco. Aunque la agencia espacial no se lo ha reclamado, la mujer quiere demostrar que el polvo lunar es suyo, muy a pesar de que la NASA haya dictaminado que todo material lunar pertenece al paÃs.

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Quiere demostrar que el polvo lunar le pertenece
Si el documento es verÃdico, parece evidente que la dedicatoria de Neil Armstrong está especÃficamente dirigida a la niña de diez años que entonces era Laura, porque el manuscrito reza lo siguiente: «A Laura Ann Murray, la mejor de las suertes. Neil Armstrong. Apollo 11».
Laura ha contado que el frasquito de polvo lunar se lo entregó un dÃa su madre, como un regalo que le habÃa hecho Armstrong, amigo de su padre, cuando tenÃa apenas 10 años. Ahora el abogado de Laura, Chris McHugh, ha explicado que quiere demostrar que el polvo lunar le pertenece a ella a través de una sentencia judicial, lo que, de ser favorable, convertirÃa a esta mujer en legÃtima propietaria del frasquito.
El abogado ha contratado a un cientÃfico llamado Tom Tague para que determine si efectivamente se trata de polvo lunar mediante una prueba estretoscópica. De momento parece que, según Tague, es difÃcil descartar que se trate de polvo lunar. Existe la posibilidad, ha explicado, que ese polvo esté mezclado con polvo de la Tierra.
En cualquier caso, no es la primera vez que el abogado se enfrenta y gana una demanda de estas caracterÃsticas. Una mujer llamada Nancy Carlson, en Wichita, pudo recuperar una bolsa que la NASA habÃa usado para recoger muestras lunares y que finalmente contenÃa polvo del satélite. Primero la compró en una subasta del propio gobierno y tras la sentencia, la vendió por varios millones de dólares.