
Lo hemos visto por fuera. Hemos examinado sus características y hemos tenido la oportunidad de contemplar su diseño. Hablamos del Samsung Galaxy S7, un dispositivo de altísima gama que acaba de presentarse en sociedad y que se pondrá a disposición del gran público mañana viernes 11 de marzo. Y aunque por fuera ya hemos visto que es muy bonito: cuenta con un diseño de cristal resistente tanto en la parte trasera como en la frontal, rematado por una arquitectura íntegramente fabricada en metales. Pero, lo que se ve por fuera no nos deja ver lo que hay dentro. iFixit, una página dedicada a compilar manuales para el desmontaje de la mayor parte de dispositivos que podemos encontrar en el mercado, acaba de publicar unas imágenes que nos muestran el Samsung Galaxy S7 desde una perspectiva que no veremos jamás, a no ser que seamos unos manitas y sintamos debilidad por montar y desmontar aparatejos. El Samsung Galaxy S7 visto por dentro como probablemente no verás nunca, a continuación.

¡SUSCRIBETE A NUESTRO NEWSLETTER!
Cada semana mandamos un único e-mail con el resumen de las noticias a +4.000 suscriptores.
Lo primero que hay que hacer para ver las entrañas del Samsung Galaxy S7, lógicamente, es abrir el equipo. En este caso, y según revelan los chicos de iFixit, atrás quedan los tornillos que habíamos visto en anteriores versiones, que quedan sustituidos por los adhesivos. Esto hace que abrir la tapa del teléfono sea mucho más difícil y que los técnicos precisen de una herramienta especial para poder levantar la superficie trasera de cristal. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la razón por la que Samsung podría haber optado por este tipo de cierre tiene que ver con la certificación IP68 que hace que este equipo sea resistente al agua. Para retirar cualquiera de estos componentes tendremos que ir con mucho cuidado, puesto que podríamos terminar rompiéndolos.

El resto de complementos también se encuentran muy bien aislados, con el fin de que ningún líquido los perjudique. En las imágenes se ve el altavoz, unido con la placa base, además de la bobina de inducción que ofrece a los usuarios del Samsung Galaxy S7 la posibilidad de cargarlo de manera inalámbrica. La batería es otro componente fundamenta En este caso, hablamos de una pieza de iones de litio de 3.000 miliamperios, adherido por completo al interior. Extraerla no es un proceso sencillo.

Se incluyen las placas de los circuitos para las cámaras. Los módulos se pueden extraer muy fácilmente. A la vista quedan las placas correspondientes a los chips: la memoria RAM DDR4, la memoria MLC de almacenamiento interno, el chip de sonido y el NFC.

Algunos elementos, como por ejemplo, la salida de 3,5 milímetros para los auriculares viene aislada con un material aislante de goma. Junto al procesador encontramos un disipador pasivo que ayuda a refrigerar el procesador, verdadero corazón del equipo.

En el apartado de conclusiones, el equipo de iFixit ha determinado que el Samsung Galaxy S7 no es un equipo fácil de desmontar. Esto tiene que ver con los nuevos materiales que ha empleado la compañía y por supuesto, con la voluntad de hacer que su nuevo buque insignia sea absolutamente hermético y quede protegido contra elementos tan dañinos como pueden ser el agua y otros líquidos.




