
Jenaro GarcĆĀa MartĆĀn, el consejero delegado y presidente de la compaƱĆĀa espaƱola Gowex, acaba de asumir la responsabilidad de falsear las cuentas de su empresa durante, al menos, los cuatro Ćŗltimos aƱos. Al mismo tiempo, Jenaro GarcĆĀa MartĆĀn ha declarado el concurso de acreedores de su compaƱĆĀa de WiFi y ha presentado su dimisión (la cual ya ha sido aceptada por el Consejo de Administración).
Para ponernos en antecedentes debemos saber que Gowex es una empresa espaƱola que hasta ahora se ha especializado en crear ciudades inteligentes con conexiones gratuitas de WiFi. La polĆ©mica surgió esta misma semana, cuando un informe de la empresa consultora Gotham City Research acusó a Gowex de haber manipulado sus cuentas para engaƱar a sus acreedores ofreciendo cifras muy alejadas de la realidad. Aunque en un principió hubo ciertas dudas respecto a la veracidad del informe, especialmente debido a que esta consultora se aprovecha de las caĆĀdas de los valores en el mercado para obtener beneficios, finalmente ha sido el propio presidente de la compaƱĆĀa el que ha desvelado la mentira sobre la que ha estado sostenida la empresa durante los Ćŗltimos aƱos.
Tras toda esta polĆ©mica, los mayores afectados en estos momentos son los acreedores que han invertido su propio dinero para financiar las inversiones de la compaƱĆĀa Gowex. De hecho, ademĆ”s de los inversores privados, uno de los afectados de esta trama es el propio ICO (el Instituto Oficial de CrĆ©dito), al cual se le adeuda en estos momentos una cifra que alcanza los 8,92 millones de euros. SegĆŗn las cuentas oficiales de Gowex, la empresa tuvo un beneficio neto de 28,8 millones de euros en el aƱo 2013, mientras que en el aƱo 2012 la cifra fue ligeramente inferior, 17 millones de euros. Dado que se trata de cuentas completamente manipuladas, la empresa ya se ha comprometido a aclarar estas cifras el próximo lunes 7 de julio.

”SUSCRIBETE A NUESTRO NEWSLETTER!
Cada semana mandamos un Ćŗnico e-mail con el resumen de las noticias a +4.000 suscriptores.
Pero la de Gowex es una historia de claros y oscuros, una historia en la que durante los Ćŗltimos aƱos ha habido dos bandos claramente posicionados: el bando de los que defendĆĀan a ciegas a la empresa y el bando de los que advertĆĀan de que algo estaba yendo mal en las cuentas. En ningĆŗn momento hizo presencia el que deberĆĀa haber sido el Ć”rbitro de esta disputa, el MAB (el Mercado Alternativo BursĆ”til) o la CNMV (la Comisión Nacional del Mercado de Valores).
Probablemente a partir de aquĆĀ solamente queda por delante una larga historia de batallas legales en las que los afectados deberĆ”n luchar para tratar de conseguir recuperar una mĆĀnima parte del dinero que invirtieron en la empresa. No mucho menos preocupante es el caso del prĆ©stamo del ICO, el cual al fin y al cabo no deja de ser un organismo que se nutre de dinero pĆŗblico y que, por lo tanto, resulta inexplicable que haya podido conceder un prĆ©stamo teniendo delante unas cuentas que resultaban estar completamente manipuladas.




