
Resulta interesante comprobar cómo al final pagan siempre los mismos. El gobierno espaƱol ha eliminado de facto el funesto canon digital, iba a sustituirlo por una compensación económica que va a salir de los Presupuestos del Estado, que por cierto salen de nuestros bolsillos, igual que el canon digital. Hay un segundo problema. El canon digital era indiscriminado, y lo pagaban tanto quienes copian como quienes no. Y si el dinero sale de nuestros impuestos, nos encontramos exactamente en la misma situación. TodavĆĀa no han desarrollado el reglamento que va a poner en marcha este nuevo orden de cosas, pero estĆ”n en ello.
El Gobierno debe tener mucho cuidado a la hora de redactar el nuevo reglamento, porque si el canon fue acusado de indiscriminado, no hay mayor injusticia que el dinero saldrĆ” directamente de los impuestos que pagamos todos. Y sólo hay una cosa positiva. En el decreto que suprimĆĀa el canon digital, se reconocĆĀa implĆĀcitamente la existencia e incluso la legalidad de la copia privada siempre que los titulares de los derechos pudieran tener acceso a compensaciones equitativas. AsĆĀ que, de momento podremos seguir haciendo copias privadas aunque en cualquier momento pueden darnos la sorpresa con una definición restrictiva de lo que es una copia privada, en lugar de reconocer que es cualquier copia de una obra con cualquier tecnologĆĀa disponible, sin Ć”nimo de lucro.

”SUSCRIBETE A NUESTRO NEWSLETTER!
Cada semana mandamos un Ćŗnico e-mail con el resumen de las noticias a +4.000 suscriptores.
Hay un problema. El dinero a pagar, serĆ” calculado en función de los daƱos que a la industria y a los autores les va a ocasionar la copia privada, pero esto es algo realmente difĆĀcil de cuantificar. ĀæDe quĆ© manera se mide el lucro cesante? ĀæPor el nĆŗmero total de unidades vendidas de cada aparato que sea capaz de hacer una copia? O hacemos caso de nuevo a los lobbies de la industria que llevan aƱos exagerando el problema a voluntad para hacer presión polĆĀtica y nos creemos sus cifras. Los expertos temen que se ajuste lo que se pagaba hasta ahora por el canon digital, y se quite un poco de dinero para no despertar las iras del personal.
La legislación europea, reconoce que sólo es posible que haya copia privada cuando hay una compensación. Durante el perĆĀodo de tiempo que tarde el gobierno en aprobar el nuevo reglamento, los espaƱoles que hagan sus copias privadas van a estar en un limbo legal ciertamente peligroso salvo que el reglamento, se apruebe cuando se apruebe, tenga efecto desde el uno de enero de este aƱo. A partir de ahora, las entidades de gestión como la SGAE deberĆ” solicitar la compensación directamente al Gobierno, y esto podrĆĀa abrir la puerta al control efectivo de las cuentas de estas sociedades para evitar que se produzca otro escĆ”ndalo económico como el que mantiene imputados a diversos directivos de la SGAE.




