pirata

La cara que se le quedó a Elinor Mills, redactor del portal de información tecnológica CNET News, debió ser un poema cuando su iPhone simplemente dejó de funcionar durante una llamada. Segundos antes, recibió un sms, el cual no tuvo tiempo de revisar. Tras el apagón, el desastre: su teléfono habí­a sido pirateado en sus propias narices, y toda la información almacenada en el dispositivo habí­a quedado a merced de los corsarios digitales. Qué locura.

Ocurrió durante una conferencia celebrada en la epiléptica ciudad de Las Vegas, y los responsables del ardid fueron dos técnicos de seguridad, Charlie Miller y Collin Mulliner, aunque no con fines lucrativos ni con mala uva. La intención de ambos eran poner de relieve un fallo en el sistema operatio del iPhone, un agujero en la seguridad, a través del cual un hacker puede acceder al terminal y hacer prácticamente lo que le plazca: llamar, enviar sms, consultar y robar datos almacenados, o cualquier otra perrerí­a que se le pase por la cabeza.

Pero no nos pongamos nerviosos y acudamos a tropel a devolver nuestros iPhones. Los dos expertos en seguridad han añadido que la existencia de este agujero es un hecho que en sí­ mismo no tiene que revestir una excesiva preocupación. Para empezar, porque es imprescindible conocer el número de teléfono del iPhone al que se va a asaltar, y cerciorarse de que es el teléfono de Apple, claro.

Además, los datos almacenados que correrí­an peligro en caso de asalto digital no van más allá de la agenda telefónica, al menos por el momento. Desde Apple son conocedores de este fallo en el sistema desde hace poco más de un mes, y desde entonces están trabajando para que, en un breve periodo de tiempo, desaparezca el peligro de ataque. No obstante, Charlie Miller y Collin Mulliner, quienes forman parte del equipo de pretende solucionar este problema, han reconocido que la complejidad del fallo podrí­a tomarles más tiempo de trabajo que lo que se valoró en un principio.

Ví­a: El Paí­s

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