2009_04_28_BoseL1-1
Los que se hayan dedicado (o se dediquen) a la música saben muy bien el jaleo que supone conectar sus instrumentos en según que garitos. Bose ha creado para ellos una solución, el Bose L1, un amplificador compacto y portátil capaz de llenar por sí­ solo una habitación de sonido. El sistema es más ligero y compacto aún que su hermano mayor, el Bose L1II. Consta de una base que funciona por sí­ misma y a la que pueden adosarse una o más columnas de altavoces.

Aparte de para amplificar instrumentos, el Bose L1 también puede usarse como equipo de audio portátil para presentaciones, conferencias o cualquier otra situación en la que necesitemos hacernos oir por encima de la multitud con un sonido de calidad.

2009_04_28_BoseL1-2


Aunque no es precisamente ligero (pesa casi 12 kilos), el Bose L1 puede llevarse más o menos cómodamente y es lo suficientemente pequeño como para caber en un maletero o no molestar en el transporte público. Las extensiones son opcionales ya que la base ya cuenta con su propio amplificador, subwoofer, monitor para el manejo, mezclador y ecualizador con dos entradas configurables en distinto tono.

2009_04_28_BoseL1-3
La columna de altavoces de 14 pulgadas convierte a la base en un equipo capaz de llenar una habitación grande sin problemas. Esta columna cuenta con la tecnologí­a de dispersión de sonido de Bose que permite que el sonido sea homogéneo en todos los rincones aunque la fuente sea, como en este caso, única. Las antiguas versiones del L1 ya sonaban bien y Bose ya es, de por sí­, una garantí­a que tiene su precio. Concretamente 1.000 dólares (760 euros al cambio). Está a la venta a partir de mayo.