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Empezando por el modelo clásico, con el diseño característico de una Fender Stratocaster, disponible tanto como lámpara de pie o sobremesa, y que cuesta 350 dólares (al cambio unos 220 euros). Una frikada semejante a las piezas de motos Vespa convertidas en lámpara de mesa, pero notablemente más económica.
También hay otros modelos para que el guitarrista busque una lámpara acorde con su estilo. Los modelos retro, por ejemplo, están fabricados a partir de guitarras que siguen el diseño de una Gibson Les Paul o un bajo eléctrico. Estas delicatessen suben ya hasta los 500 dólares (unos 317 euros).
Las lámparas de la gama Rock Star, con sus diseños geométricos característicos del heavy metal más cañero, llegan ya a los 600 dólares (unos 480 euros). Aunque también hay opciones más económicas, como una sencilla guitarra con iluminación interna, que sale por 44 dólares (unos 27 euros).
Ahora bien, aunque la tienda se llame GuitarLamp, también convierten en lámpara otro tipo de instrumentos musicales, como el clarinete, el violín o la flauta. Y no sólo tinen lámparas, pues fabrican otras excentricidades como la mesa-guitarrera o el reloj-plato de batería.

Vía: bornrich




