Los discos duros externos han sido de los Ășltimos invitados en llegar a nuestras casas para interactuar con nuestros equipos informĂĄticos. Son esas cajitas de memoria que conectamos al ordenador para guardar copias de seguridad de nuestros documentos, o transportarlas de un sitio a otro cĂłmodamente. Poco a poco su diseño ha ido evolucionando hasta dar lugar a modelos tan livianos como el Western Digital Passport o tan llamativos como el LaCie Golden Disk.

El primero reĂșne una cantidad aceptable de memoria (320 gigas), en un diseño sobrio, elegante y lo suficientemente pequeño para acompañarnos a cualquier parte sin que su transporte resulte molesto. Apenas 105 gramos de peso y unas medidas de 13 x 8 x 1,5 centí­metros lo convierten en un disco duro verdaderamente portĂĄtil. AdemĂĄs, no necesita cable de alimentaciĂłn, ya que el cable USB sirve tanto para transferir datos como para mantener el cacharro en funcionamiento. Su precio: 200 euros.

En cuanto al Golden Disk, antes que nada os colocamos una foto para que comprobĂ©is el atractivo visual de su carcasa dorada y ondulante, diseñada por Ora-íto


Una delicatessen de diseño pensada para actuar como disco de sobremesa. Sí­ requiere cable de alimentación y es mås voluminoso que el modelo de Western Digital: 900 gramos de peso y unas dimensiones de 40 x 112 x 188 milí­metros. A cambio, ofrece mås capacidad de almacenamiento: 500 gigas por 180 euros o 1 Terabyte por 410 euros.

Tanto el Passport como el Golden Disk se conectan al puerto USB 2.0, consiguen unas velocidades de transferencia mĂĄximas de 480 megabits por segundo y son compatibles con Windows y Mac. Dos soluciones distintas de almacenamiento en funciĂłn de nuestras necesidades de movilidad.

Y hablando de lo Ășltimo en discos duros externos, tenemos que mencionar otro de LaCie: el Ethernet Disk mini Home Edition. Su innovaciĂłn no estĂĄ en el diseño, ya que imita las formas y colores de otro discos de este fabricante, sino en las posibilidades. Puede conectarse directamente a nuestro router de Internet a travĂ©s de un cable Ethernet. Lo mejor es que el disco se queda en casa o en la oficina, pero conectado permanentemente a Internet. En este punto, estemos donde estemos, podemos conectar directamente con el disco a travĂ©s del portal HomeLaCie.com para recuperar nuestros ficheros o para guardar los que queramos. Una fĂłrmula de disco en Internet a travĂ©s de contraseña que nos ofrece acceso permanente para compartir y modificar los documentos desde cualquier parte del mundo. Muy pronto intentaremos probar a fondo este invento para contar nuestras impresiones al respecto.