Los tiempos están cambiando, y ahora gracias a Internet es posible comprar canciones y pelí­culas sin desplazaranos a una tienda fí­sica. Ya os hablamos de videoclub.com.es, una página para comprar y alquilar pelí­culas en descarga. Recientemente hemos descubierto otra idea similar, Filmotech.com, centrado en pelí­culas en español (de hecho fue fundada en Marzo por Egeda, una sociedad de gestión de derechos audiovisuales en varios paí­ses de habla hispana).

De cualquier forma, esta especie de “videoclub” en la Red propone unos precios bastante competitivos. Por 1 euro podemos descargar la pelí­cula y verla eso sí­, sólo una vez, en un plazo de una semana. Por unos 2 euros tenemos la opción de verla tres veces en un periodo de tres meses, o todas las veces que queramos durante una semana. Para poder visionarla todas las veces que queramos, los precios varí­an entre 5 y 6 euros en función del tí­tulo (aquí­ se ponen caros)

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El gran problema es que las pelí­culas sólo pueden reproducirse con Window Meda Player y llevan DRM. Es decir, están protegidos por un sistema anticopia. Es decir, aunque la modalidad “sin lí­mites” de Filmotech se llame “tuya para siempre”, lo cierto es que no podemos reproducir este archivo en distintos equipos con la libertad que nos brinda un DVD.


En el apartado de Preguntas Frecuentes de Filmotech podemos leer algunas respuestas que aclaran en parte esta cuestión. Una cosa es el contenido (la pelí­cula en sí­) y otra la licencia (el derecho de verla). El contenido podemos grabarlo en un DVD, un disco duro externo o una memoria USB, pero sólo nos servirá si reproducimos el archivo en un ordenador en el que ya hayamos descargado la licencia.

Esto se traduce en que, básicamente, podrás ver la pelí­cula las veces que quieras pero sólo en el ordenador en que la descargaste. Para verla en otro equipo, leemos en Filmotech, “siempre deberás descargar además la licencia”. ¿Y eso que quiere decir? ¿Habrí­a que pagar otra vez los 5 o 6 euros? ¿Se puede comprar la licencia independientemente y a menor precio? ¿Es gratis?

¿Para qué sirve grabar el contenido en un DVD si hay que andar descargando el “permiso de visionado” en cada ordenador distinto? Demasiadas preguntas sin resolver. Para colmo, también leemos que la licencia sólo puede descargarse “a través de Internet Explorer, dado que la página está actualmente optimizada para este navegador”. Y rematamos con un “podrás descargarte la licencia hasta tres veces y así­ podrás ver la pelí­cula en más de un equipo“.

Si no entendemos mal, ese “tuya para siempre” en realidad quiere decir “tuya, siempre que uses el mismo reproductor y sólo la reproduzcas desde un máximo de tres ordenadores, para lo cual tendrás que descargar en cada uno un permiso de precio no revelado usando un único navegador web”.

En las preguntas frecuentes también nos explican cómo conectar el PC al televisor para ver las pelis. Y nosotros nos preguntamos: ¿por qué no nos dejan grabarlo en un disco que podamos introducir en el reproductor de DVD que tenemos siempre conectado a la pantalla del salón? Son ganas de complicarse la vida.

Hay que reconocer que, en el momento en que la industria o sus acólitos se ponen modernos en Internet para ofrecer servicios, consiguen poner tantas trabas, recortes, protecciones y limitaciones que terminan por aburrir al aficionado.

En fin, si este servicio pretende competir con el acto de bajarse al videclub del barrio o usar las otras ví­as que proporciona Internet, lo llevan claro. Y más teniendo en cuenta que su catálogo de pelí­culas no es lo más actual del mundo. En cualquier caso, si quieres probar las distintas formas de alquiler, procura no pulsar nunca el botón Stop si quieres hacer una pausa en el visionado. Efectivamente, contará como un visionado completo, aunque no hayas acabado de ver la pelí­cula.

Así­ da gusto ver cine español por Internet, ¿a que sí­?