
La lucha que mantienen los abogados de la industria del cine contra los usuarios que comparten películas en las redes de intercambio de archivos está dando un giro inesperado. Los protagonistas de esta historia son los abogados que representan a una empresa dedicada al cine para adultos llamada Titan Media. Éstos leguleyos están enviando decenas de miles de cartas a usuarios que han descargado de la red una película de temática gay de dicha productora, pero en realidad el asunto es mucho más turbio y oscuro.
En realidad es una trama que sólo se sostiene gracias al miedo que tienen los americanos a un pleito largo en tribunales. Los abogados colocan en la red lo que se conoce como una «trampa para moscas», que consiste en dejar un fichero que está rotulado como otro. En este caso, alguien colocó a disposición en las redes una de las películas pornográficas de Titan Media, rotulada como si en realidad se tratara de un disco de éxitos de Ryuichi Sakamoto. Quienes pensaban estar descargando el álbum del compositor japonés, cayeron en la trampa.

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A los pocos días recibían una carta del bufete de abogados que representa a la productora, exigiéndoles una compensación de más de 1800 dólares en concepto de acuerdo privado por haber descargado ilegalmente de la red una de las películas de la productora. El texto de la carta dice algo así como «sabemos que se ha descargado usted una de nuestras películas que estaba rotulada como The Best Of Ryuichi Sakamoto.rar”. A continuación se les exige el pago, y si se niegan a pagar, se les amenaza con un pleito de más de 3500 dólares.
Esta práctica de chantaje tiene una cierta efectividad, porque al menos el 2% de los amenazados acaban pagando para evitarse problemas. No hay pruebas directas, pero parece muy probable que sean los propios abogados de la compañía quienes han colocado adrede el fichero con la película en la red, y con un nombre falso para que la gente lo descargue por error. ¿Cómo si no sabrían el nombre falso del archivo, y su contenido? De momento los afectados son todos residentes en los Estados Unidos, pero de seguro no tardará en extenderse a otros países.




