Sony-Ericsson-Satio

Los teléfono móviles no son como las cucarachas de los anuncios: no nacen, viven, se reproducen y mueren. No. Estos dispositivos tienen que pasar, al menos en Estados Unidos, el sesgo de un órgano oficial para comprobar qué tal funciona el aparato, sus prestaciones, la fiabilidad que ofrecen y si se ajustan a la normativa vigente en el marco legal que establece el sector de las telecomunicación.

Este órgano recibe el nombre, insistimos, en Estados Unidos, de Federal Communications Commission, o FCC. Pues bien, hace unos días llegó a los dominios de esta oficina el nuevo Sony Ericsson Satio, una de las joyas de la corona del próximo curso. Los resultados del exámen burocrático de este dispositivo son realmente curiosos.

El gozo de quienes apostaban por este terminal en un pozo. Es la cara que se les ha quedado a mucho cuando la FCC ha emitido un “diagnóstico” acerca del Sony Ericsson Satio que señala que éste no está preparado para conectividad UMTS, conocida comercialmente como 3G. En el aprobado administrativo emitido por los técnicos de esta oficina el Sony Ericsson Satio ha recibido la catalogación de terminal operativo en redes GSM 850 y 1900. Todo un jarrazo de agua fría.

Este análisis puede contravenir el lanzamiento comercial del Sony Ericsson Satio, ya que si bien los anuncios de la compañía acerca de su operatividad sobre redes 3G hacían de este móvil un caramelo para la archipoderosa operadora de telecomunicación AT&T (poseedora en exclusiva de los derechos de distribución del iPhone sobre suelo norteamericano desde el comienzo), ahora la explotación del Satio se convierte en una incógnita.

Vïa: Engadget y Mobile Whack

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