radar1Hasta los exterminadores de plagas tienen su corazoncito. La empresa Rentokil, que se dedica a esta amigable parcela de la actividad económica, ha presentado unas ratoneras inteligentes, llamadas RADAR. Se activan solas cuando un incauto ratón entra en su interior. Pero lo curioso del invento, según asegura el fabricante, es que mata al roedor “de forma rápida e incruenta”. No sufre mucho. Muere con dignidad.

Las siglas RADAR, en inglés, significan “detección y eliminación activadas por roedores”. Y en efecto, estas trampas, con forma de caja, llevan unas almohadillas sensibles a la presión, que cierran automáticamente la puerta cuando uno de estos pequeños roedores se interna dentro. Acto seguido, una dosis de dióxido de carbono asfixia al animal en pocos segundos (al menos en teoría).


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Según Rentokil, el gas que mata al roedor es un “plaguicida verde”. Es decir, no contamina el medio ambiente, ya que tanto el gas como el cadáver del animal quedan perfectamente sellados dentro de la trampa. Para rematar la faena, RADAR nos envía un correo electrónico o un mensaje de texto cada vez que da cuenta de una presa. Detallista sí que es, eso hay que admitirlo.

radar3No podemos hablaros de precio porque no están en venta. Rentokil usa estas trampas dentro de sus propios servicios de detección y eliminación de plagas, con precio a convenir. Los técnicos de la empresa llegan al sitio convenido, instalan las trampas, y al día siguiente comprueban qué tal ha ido la caza.

Después, estos exterminadores de guante blanco se vuelven a sus casas, con la conciencia tranquila y la certeza de que no han hecho sufrir a ninguno de los pobres roedores. El que inventó las viejas ratoneras, ésas que llevan muelle y trozo de queso, era un auténtico desalmado.

Vía: engadget