
Backup, backup, backup… Esta palabra inglesa con la que se definen las copias de seguridad se ha convertido en un dogma. Y no por cuestiones de fe. Es una norma que todos debemos seguir. Sobre todo si no queremos perder nuestras fotos, vídeos, mensajes de correo electrónico, música en MP3… Y si hablamos de documentos de trabajo, hacer backup se convierte en una obligación.
Por eso cada vez se venden más discos duros externos, algunos de los cuales superan ya de largo el terabyte. Aunque otros siguen optando por hacer las copias en discos vírgenes, ya sea en CD o DVD. Seguro que los asistentes a la Campus Party saben de lo que hablamos.
Pero cada vez hay más servicios para hacer copias a través de Internet. Si ya casi todo lo hacemos por la Red y vivimos conectados prácticamente 24 horas al día, tiene sentido que el backup también se pueda hacer mediante uno de estos servicios online. La fórmula es sencilla. Tú decides qué carpetas copiar. Y el ordenador, cuando no lo estás utilizando, actualiza la copia de seguridad vía Internet. Sin discos duros ni discos vírgenes de por medio.
Aquí vimos hace poco una de estas empresas españolas que ofrece un disco duro virtual de 10 gigas por 24 euros al año. Son muchas las webs, sobre todo en inglés, que ofrecen varios gigas. Pero, entre todas, hay una que nos ha llamado la atención. Mozy.com tiene una fórmula gratuita de 2 GB de espacio. Algunos pensarán que con eso es suficiente. Pero lo más increíble es que por una cantidad casi ridícula (5 dólares al mes), te ofrecen espacio ilimitado. Sí, como suena. Backup sin límites de gigas. Nosotros no hemos hecho la prueba. Pero alguno que tenga tiempo y ganas seguro que se pondrá a comprobar si esto es cierto. Claro que, aunque queramos traspasar teras y más teras de datos, también debemos tener en cuenta que estamos limitados por el ancho de banda. Por muchos ficheros que queramos traspasar, nuestro proveedor ofrece una velocidad limitada. Por muchos “20 megas, a ver si te enteras” que prometan algunos.
“Baaaaaajo del mar” cantaba el cangrejo de La Sirenita. Y nosotros corroboramos que hoy en día se pueden utilizar algunos móviles, videocámaras, cámaras de fotos o reproductores MP3 debajo del mar. O del agua de la piscina. Porque en este especial que empieza hoy, mostraremos aparatos acuáticos preparados para sufrir salpicaduras, en algunos casos, o incluso sumergirlos unos metros.
¿Cuál es el dispositivo que usamos casi en cualquier parte? Sin duda, el móvil. En la calle, en el coche (aunque esté prohibido), en el cine (aunque sea de mala educación), en el retrete…
Vamos, menos en el avión y en el agua que no se podía hasta ahora, en cualquier lugar inimaginable. Para los que necesitan hablar mientras nadan o se tumban en la colchoneta, también hay algunos modelos de móviles acuáticos.
Fujitsu acaba de presentar en Japón un móvil 3G capaz de durar 30 minutos bajo el agua a un metro de profundidad. El modelo F704i sólo tiene 1,8 centímetros de grosor. Es capaz de reproducir música en formato Windows Media Audio (WMA) e incorpora una cámara de 1,3 megapíxeles.
Es un móvil no sólo para la piscina o la playa, también puede servir para cuando viajas a un país con mucha humedad. O para hablar desde la bañera, que nunca se sabe.
Si no tienes opción de comprar o encargar desde Japón este móvil, también puedes optar por un modelo de Nokia disponible en España. El Nokia 5500 Sport Edition no aguanta la respiración debajo del agua. Lo que sí hace es aguantar salpicaduras. Es un todoterreno resistente también al polvo y los golpes de la vida cotidiana. Todo esto es posible porque está diseñado con acero inoxidable.
Aparte de ser un móvil coraza, también tiene otras cualidades. Como una cámara de 2 megapíxeles, reproductor de música e incluso un sistema para controlar el ejercicio físico de su usuario. Es decir, te mide la distancia del recorrido realizado, la velocidad alcanzada e incluso las calorías quemadas.
Vía Reg Hardware
El Kube Hotel podría estar perfectamente en nuestro listado de hoteles del futuro. Pero no es un proyecto ni una idea que tenga que esperar varios años para ver la luz. Ya está funcionando en el barrio parisino de Montmartre. Habitaciones de diseño con lo último en tecnología. Y, como no podía ser menos, precios que se salen del presupuesto de la mayoría de los turistas.
Las puertas de las habitaciones se abren y cierran mediante un lector digital. Sólo tenemos que registrar nuestra huella dactilar en la recepción del hotel para que el sistema la memorice y nos permita entrar y salir con el simple acto de acercar el dedo. Dentro de la habitación, tenemos aire acondicionado, muebles de diseño con formas cúbicas, camas con bases fluorescentes para dar la sensación de camas flotantes, lector de CD y DVD, tele por cable y un ordenador con pantalla delgada…. Por supuesto, el paquete se completa con acceso a Internet de banda ancha para navegar a toda pastilla.
