
La empresa Mio Tecnology acaba de presentar cuatro nuevos modelos de navegador GPS para el coche. Tres de ellos (C520, C520t y C320) son bastante delgados (menos
de 2 centímetros de grosor) y llevan una pantalla de 4,3 pulgadas en formato panorámico. Una pantalla de buen tamaño que puede dividirse en dos zonas, para mostrar el mapa en una y datos en la otra. Datos como el tiempo y la distancia que faltan para llegar al destino, las siguientes maniobras o la velocidad que llevamos en cada momento.
El modelo C220 es un poquito más grueso (unos 2,4 centímetros) y su pantalla es algo más pequeña (3,5 pulgadas). Además, no se divide. Sin embargo, es un modelo más barato y ligero que los otros tres (cuesta 200 euros con IVA incluido y pesa 110 gramos).
En cuanto a los precios de los otros tres modelos, aquí van (siempre con el IVA incluido):
C320: 350 euros
C520: 400 euros
C520t: 450 euros
Se veía venir. Las cintas de casete, inventadas por Philips en 1964, han sido durante treinta años el soporte más usado para vender y compartir música. En los 90 los discos compactos las sobrepasaron en ventas, y poco a poco se fueron viendo relegadas a los típicos stands giratorios de gasolinera llenos de cintas del Fary y Camela. Hace poco, nosotros decidimos hacerles un homenaje, apadrinando la palabra casete en este proyecto de la Escuela de Escritores.
Pero la economía manda y las tiendas actúan en consecuencia. Frente a los 83 millones de cintas que se vendieron en 1989 sólo en el Reino Unido, el año pasado la cifra fue de apenas 100.000. Como consecuencia, tres de las mayores tiendas de electrónica británicas (Currys, Woolworths y HMV) han dejado de vender casetes. Además, Currys ha anunciado que, después de navidades, dejará de vender equipos de música con pletinas (esos compartimentos donde se introducen las cintas para reproducirlas).

Ya os hablamos de este reproductor de alta definición de LG Electronics, el primero capaz de reproducir tanto discos HD-DVD como Blu-ray. Desde este mes ya está a la venta en España. El precio: unos 1.300 euros, sensiblemente más caro que en Estados Unidos donde cuesta 900 euros (ojo, sin incluir impuestos).
LG ha confirmado que, si bien este reproductor aprovecha al máximo las posibilidades de Blu-ray, con el HD-DVD sus posibilidades se limitan a reproducir audio y video. También podremos usar el modelo BH100 para leer los viejos DVDs, que serán escalados con una calidad de 1080i (siempre y cuando nuestro televisor sea de alta definición y disponga de una salida de HDMI).
