Pensamos que el único animal que nos hace caso desinteresadamente es el perro. Pero eso se va a acabar. El Pussy Cat no sólo se mueve y acude a nuestra llamada, sino que además puede funcionar como ordenador personal y como ambientador.

Junto con otros prototipos como el Yummy Kitchen, este robot felino participa en el concurso de ordenadores de diseño organizado por Microsoft y la IDSA (Sociedad de Diseñadores Industriales de América). Funciona en dos modos: modo PC (ordenador personal) y modo robot.

En el modo PC podemos usar algunas de las aplicaciones comunes de un ordenador personal: reproducción de video y música, navegación por Internet, email, programas de mensajería instantánea y agenda personal con alarmas, entre otros.

En el modo robot, se convierte en un gato dotado de inteligencia artificial, que reconoce la cara de su amo y camina hacia él. Las palmas sensoras de sus cuatro patas se iluminan, para que podamos verlo y no tropezar con él en la oscuridad.

Lo más gracioso del robot es su utilidad como ambientador, ya que puede producir ventosidades perfumadas (vamos, que se tira pedos que huelen bien) para refrescar el ambiente.

Además se recarga sólo. Su platito de comida capta energía solar, y el gato se acerca a él para captar esa energía y cargar su batería. Y lo hace sin cables.

Lo cierto es que la idea parece todavía de ciencia ficción. Sobre todo porque es un gato que acude siempre a nuestra llamada, y eso no se lo cree ni Félix Rodríguez De la Fuente.