Tras 30 aƱos de vida, el periódico de anuncios clasificados Segundamano desaparece… de las estanterĆ­Ā­as de los kioskos. Una de las publicaciones mĆ”s usadas en EspaƱa para buscar trabajo, objetos de segunda mano o pisos de alquiler, entre otros, funcionarĆ” exclusivamente a travĆ©s de Internet desde diciembre. Todo por la crisis del ladrillo, opinan algunos. Aunque lo correcto es hablar de la crisis del papel, es decir, la pĆ©rdida progresiva de audiencia por parte de los medios impresos.

Un fenómeno que ha afectado especialmente a esta clÔsica cabecera. Y es que, en los tiempos actuales, editar seis números a la semana en papel carece de sentido en un sector como el de los anuncios clasificados. Uno no tiene mÔs que abrir el navegador web y darse una vuelta por todas las pÔginas de anuncios que hay en Internet. Y sin tener que pagar los 2,70 euros que hay que abonar por Segundamano en versión impresa, casi el triple que un periódico generalista.


Es un caso parecido al que estÔn viviendo los diarios de noticias, por la competencia tanto de Internet como de los periódicos gratuitos. Precí­samente la empresa propietaria de un gratuito como 20 Minutos, la noruega Schibsted, hace dos años adquirió Segundamano al comprar la editorial Anuntis, y ahora ha decidio pasarse en exclusiva al formato digital. Un cambio inevitable, pero con una mala consecuencia: el despido de los 200 trabajadores de la edición impresa.

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