
Con el uso diario, es normal que los auriculares acumulen restos de polvo, sudor o cerumen. En unos auriculares como los Bose QuietComfort Earbuds, esta suciedad puede afectar directamente a la calidad del sonido, provocando una pérdida de claridad o una bajada de volumen. Mantener limpias las almohadillas y las rejillas ayuda a conservar un buen rendimiento acústico y a prolongar la vida útil del dispositivo.
Una limpieza rápida después de varios usos evita que la suciedad termine entrando en zonas internas más delicadas. Y si las almohadillas de silicona ya muestran desgaste, Bose ofrece recambios oficiales para sustituirlas fácilmente.
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Limpieza estándar de las almohadillas y bandas de estabilidad
El primer paso es retirar con cuidado las almohadillas y las bandas de estabilidad del cuerpo del auricular. Conviene hacerlo suavemente para no deformar ni rasgar la silicona.
Para limpiarlas, basta con usar agua tibia y un detergente suave. Es importante evitar productos agresivos o abrasivos, ya que pueden deteriorar la textura y elasticidad del material. Después del lavado, hay que aclarar bien todas las piezas para eliminar cualquier resto de jabón.

Una vez limpias, seca la superficie con un paño suave que no deje pelusa y deja las piezas reposando sobre una superficie limpia y seca hasta que la humedad desaparezca por completo. Este paso es importante para evitar que quede agua acumulada en las zonas internas.
Mientras las almohadillas se secan, puedes limpiar las boquillas y rejillas de los auriculares. Para ello, utiliza un paño seco o un bastoncillo de algodón y frota con suavidad la malla exterior. Hay que evitar presionar demasiado para no empujar la suciedad hacia el interior del auricular.
Limpieza profunda de las rejillas y boquillas
Si la suciedad o el cerumen están muy incrustados en los Bose QuietComfort Earbuds y no salen con una limpieza superficial, toca hacer una limpieza más profunda. Necesitarás dos paños suaves, un recipiente pequeño, un cepillo de dientes de cerdas suaves, guantes y peróxido de hidrógeno al 3 %.
Empieza colocándote los guantes y aplica una pequeña cantidad de peróxido de hidrógeno sobre la rejilla usando uno de los paños. El líquido debe quedarse únicamente en la superficie de la malla, evitando que entre en otras aberturas del auricular.
Deja actuar el producto durante unos cinco minutos para que la suciedad se ablande. Después, vierte un poco de peróxido en el recipiente y humedece las cerdas del cepillo de dientes.

El cepillado debe hacerse con movimientos suaves y siempre hacia arriba y hacia afuera de la rejilla. Así se extraen los residuos sin empujarlos hacia el interior de la boquilla. Cuando termines, sacude ligeramente el auricular para eliminar cualquier exceso de líquido y seca el exterior con un paño limpio.
Antes de volver a montar todas las piezas, asegúrate de que no queda humedad. Después, coloca nuevamente las bandas de estabilidad y las almohadillas alineando las marcas de referencia incluidas en los Bose QC Earbuds.
Si la colocación es correcta, escucharás un pequeño clic y el LED del estuche se iluminará al hacer contacto con los pines de carga. Para terminar, guarda los auriculares en el estuche y cierra la tapa para protegerlos del polvo y conservar mejor la batería.
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