Teddy Bautista ya está en libertad. Aunque lo está con cargos y sin fianza, después de que el juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, lo haya dictaminado al tomar declaración a todos los miembros detenidos en la operación Saga, o lo que es lo mismo, la trama que presuntamente implicarí­a a nueve miembros de la Sociedad Española de Autores y Editores (SGAE). Después de las detenciones cursadas durante todo el dí­a del viernes, los nueve detenidos fueron interrogados para que el juez pudiera tomar la decisión para exculparlos o imputarlos por delitos societarios y apropiación indebida. A estas alturas Eduardo Bautista, presidente de la SGAE, tendrá que cumplir con una serie de medidas cautelares que le ha impuesto el juez.


Han puesto en libertad a Teddy Bautista, pero también a dos imputados más de la trama. Nos referimos al director general de la SGAE, Enrique Loras, y al director económico, Ricardo Azcoaga. De esta forma, Bautista y los demás estarán obligados a permanecer en territorio nacional. El juez también les ha retirado el pasaporte y obligado a fijar un domicilio único, además de facilitar un número de teléfono en el que estén siempre localizables. No obstante, el juez ha determinado que no existe riesgo de fuga. Después de escuchar las correspondientes declaraciones, Pablo Ruz ha presentado la relación de imputaciones a Teddy Bautista, Ricardo Azcoaga y Enrique Loras.

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Según publica el diario El Mundo, como consecuencia de las declaraciones el juez ha imputado a los tres un «presunto delito continuado de apropiación indebida de especial gravedad, atendiendo al valor de la defraudación» y un «presunto delito de administración fraudulenta«, penados con seis y cuatro años de cárcel, respectivamente. Habrá que ver qué les pide el juez en su momento.

Pero la cosa no acaba aquí­. Y es que Teddy Bautista, controvertido presidente de la Sociedad, tiene un añadido bastante flagrante. Según el juez, se habrí­an encontrado indicios de «un presunto delito societario negativa o impedimento a socios de derecho de información y participación», lo que podrí­a estar penado con una cuantiosa multa que se alargarí­a durante 12 meses. A la espera de que la investigación y la justicia sigan su curso regular, Teddy y los demás han abandonado las dependencias del juzgado en un coche aparcado en la misma puerta.