
Artículo patrocinado por vivo
Mirar a través de la cámara del móvil y descubrir detalles que a simple vista pasan inadvertidos genera una sensación de sorpresa tanto al aficionado a la fotografía como al usuario más casual. El nuevo vivo X300 FE quiere precisamente jugar esa carta: acercar escenas lejanas sin convertir la imagen en una masa borrosa sin que se exageren los colores hasta que parezcan irreales. Para ello, se ha apoyado en una colaboración con ZEISS que, más allá del nombre, aporta cambios realmente interesantes en fotografía y vídeo.
Este móvil de gama alta de vivo ya está disponible a la venta con un precio de 999 euros para la versión estándar. Además, los usuarios que quieran completar la experiencia fotográfica podrá optar por un paquete de 1.199 euros que añade el cargador y el extensor de teleobjetivo avanzado. La idea de vivo con el X300 FE es clara: acercar funciones que antes parecían reservadas a cámaras mucho más caras o voluminosas.

¡SUSCRIBETE A NUESTRO NEWSLETTER!
Cada semana mandamos un único e-mail con el resumen de las noticias a +4.000 suscriptores.
La tecnología periscópica aplicada a la distancia corta y larga
El núcleo del sistema fotográfico del vivo X300 FE es un sensor Sony IMX882 de 50 megapíxeles integrado en una estructura periscópica. En lugar de colocar las lentes de manera tradicional, este diseño reorganiza los elementos ópticos dentro del móvil para aprovechar mejor el espacio y conseguir más alcance sin aumentar el grosor del dispositivo.
La cámara incorpora estabilización óptica de imagen y una apertura f/2.65, dos elementos fundamentales para evitar fotografías movidas cuando se dispara con mucho zoom o en escenas con poca luz. En el día a día se nota especialmente al intentar captar conciertos, arquitectura o detalles urbanos desde cierta distancia, donde cualquier pequeño movimiento suele arruinar la toma.

La cámara también ofrece un zoom óptico de tres aumentos que llega hasta los 10 aumentos híbridos combinando óptica y procesamiento digital. Para situaciones más extremas, el zoom digital alcanza los 100 aumentos, una cifra pensada para explorar detalles lejanos. Aun así, el procesado mantiene una imagen usable gracias al motor True Clarity Engine con inteligencia artificial, que analiza la escena para conservar la nitidez de rostros y texturas sin caer en un efecto excesivamente artificial.

El as bajo la manga: extensor ZEISS de 200 mm
Uno de los accesorios más curiosos del vivo X300 FE es su extensor vivo ZEISS Gen 2, un complemento físico que se acopla al móvil para alcanzar una distancia focal equivalente a 200 milímetros. Su construcción en aluminio mantiene el peso en 153 gramos y evita que el conjunto se vuelva incómodo incluso tras varios minutos de uso.

Este accesorio utiliza una arquitectura óptica basada en el diseño de Kepler, empleando cristales de alta precisión para mejorar la definición y la sensación de profundidad en escenas lejanas. Traducido a un uso cotidiano, nos permite acercarnos mucho más a artistas en un escenario, animales en exteriores o elementos arquitectónicos difíciles de captar con un móvil convencional.
Cuando el extensor se conecta, el sistema reconoce automáticamente el accesorio y adapta los parámetros de captura. El X300 FE ajusta exposición, estabilización y tratamiento de imagen para compensar posibles pérdidas de luz y mantener colores naturales. El resultado consigue un nivel de detalle sorprendente para un dispositivo que cabe en el bolsillo.

Retratos con profundidad y fidelidad de color natural
El teleobjetivo del vivo X300 FE no está pensado únicamente para fotografiar objetos lejanos. También tiene bastante protagonismo en retrato, especialmente porque permite separar mejor a la persona del fondo y conseguir una sensación más natural de profundidad.
El software del móvil permite trabajar con cinco distancias focales distintas: 23, 35, 50, 85 y 100 milímetros. Cada una cambia la perspectiva de forma visible. Las focales cortas sirven para incluir entorno y contexto, mientras que las largas favorecen primeros planos más cinematográficos y favorecedores para el rostro.


El procesado intenta mantener tonos de piel realistas y evita el exceso de suavizado que todavía aparece en muchos móviles de gama alta. Ese detalle se agradece especialmente en retratos nocturnos o interiores, donde el algoritmo suele tener más dificultades para equilibrar color y textura. También hay un modo de fotografía urbana que apuesta por contrastes marcados y tonos más clásicos para dar un aspecto más documental a las imágenes.
El sistema de flash inteligente adapta automáticamente la potencia según la distancia focal seleccionada. Así, el rostro recibe una iluminación suave sin quemar la escena ni eliminar completamente el ambiente del fondo.

Capacidades de vídeo avanzadas para la creación de contenido
La colaboración con ZEISS también se deja notar en vídeo. El terminal puede grabar en resolución 8K a 30 fps o 4K a 120 fotogramas por segundo, suficiente para obtener imágenes fluidas incluso en escenas con mucho movimiento. La estabilización del teleobjetivo funciona de manera continua durante la grabación, algo especialmente útil cuando se utiliza mucho zoom sin trípode.
Entre las funciones más llamativas aparece el modo de vídeo de escenario con vista dual. Mientras el teleobjetivo registra un plano cercano del escenario, la cámara frontal puede grabar simultáneamente la reacción del usuario o un plano más general. La cámara delantera integra además un sensor de 50 megapíxeles con enfoque automático, manteniendo la nitidez incluso cuando la persona se mueve durante la grabación.

Gestión inteligente de la imagen y rendimiento técnico
Todo el procesamiento de fotografía y vídeo depende del Snapdragon 8 Gen 5, un chip fabricado en 3 nanómetros que permite trabajar con funciones de inteligencia artificial en tiempo real sin ralentizaciones visibles.
A todo esto, vivo además incorpora herramientas como el borrador inteligente para eliminar objetos no deseados con un toque, además de funciones capaces de mejorar fotografías antiguas o ligeramente desenfocadas. La IA analiza continuamente color, exposición y detalle para corregir automáticamente muchos de los errores habituales al disparar con zoom.
La experiencia se completa con una pantalla AMOLED de hasta 5.000 nits de brillo máximo, algo que facilita revisar fotos incluso bajo luz solar intensa. A eso se suman las certificaciones IP68 e IP69 frente al agua y al polvo, una batería de 6.500 mAh y carga rápida de 90 W. En conclusión, el vivo X300 FE no intenta competir únicamente por potencia bruta o cifras espectaculares de zoom. Lo interesante es cómo combina hardware, óptica y software para acercar escenas complejas sin obligar al usuario a entender conceptos técnicos de fotografía. Y ahí es donde realmente se nota el trabajo detrás de esta cámara superteleobjetivo ZEISS del vivo X300 FE.




