
Un Split de aire acondicionado es mucho más que un chorro de aire frío para aliviar el calor del verano. He pasado varias semanas conviviendo con el aire acondicionado TCL FreshIn 2.0 en un salón de unos 20 metros cuadrados y la experiencia ha sido muy satisfactoria. Y, después de esta prueba, te aseguro que hay mucho mundo más allá de un aparato que solo echa aire hacia arriba y hacia abajo.
Ésta es de la joya de la corona de los aires acondicionados de TCL. Una marca que hoy se ha convertido en el cuadro de honor de las marcas mundiales de electrónica de consumo. De hecho esta firma asiática es más conocida por su posición en el mundo de los televisores. Sin embargo, TCL es una corporación muy grande que investiga, diseña y fabrica todo tipo de electrodomésticos para la casa. Una firma que ya está entre las tres más grandes del planeta tanto en el mercado de los televisores como, éste año, en el del aire acondicionado.

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Pues bien, ya te adelanto que la experiencia con el aire acondicionado TCL FreshIn 2.0 alcanza nuevas cotas de lo que había vivido hasta ahora con un aire. Lo que más me ha llamado la atención es su sistema de renovación de aire fresco sin necesidad de abrir ventanas. Pero lo que más me ha convencido es su eficiencia energética A+++. Sin embargo, hay muchos más puntos clave que comentar, y algunos que discutir. En este análisis te explico por qué puede ser una de las alternativas más interesantes si buscas un AC moderno, silencioso, conectado y que te ofrezca algo más que una mera corriente de aire frío en verano, o de calor en invierno.
Diseño futurista pero con utilidad
Sin duda, la clave principal de este TCL FreshIn 2.0 llega en el momento en el que lo enciendes. Y es que su tecnología FreshAir, representada en una pequeña pieza que se eleva con luz morada en la parte superior da toda la personalidad a este aparato. De primeras me pareció algo excesivo para mi salón, pero la posibilidad de apagarlo y encenderlo al gusto sin dejar de usar sus funciones me convenció. Ahora, tras un mes de uso, es parte de esa decoración y del ambiente cuando me apetece oscurecer el salón y dejar alguna luz LED indirecta en este espacio.

Esta tecnología “FreshAir” de TCL permite introducir hasta 60 m³/h de aire exterior limpio, mientras expulsa 30 m³/h de aire viciado. Esto no solo añade oxígeno, también mantiene a raya olores o exceso de CO₂, algo especialmente útil en habitaciones cerradas. Aunque de esto también se encarga el potente filtro que incluye y del que hablaré más adelante.
Al activar este modo y elevar esa pieza iluminada, se nota una brisa discreta, pero constante, que no interfiere con la temperatura. Hablando de temperatura, el FreshIn 2.0 mantiene el aire precisamente dentro de ±0,5 °C del valor seleccionado, lo que evita esas fluctuaciones incómodas donde se siente que a veces hace algo de frío y otras veces hace calor hasta que arranca. Esa estabilidad hace que apenas haya notado la presencia del propio aire en la estancia. Me he llegado a olvidar de que estaba encendido viendo una película al no notar contrastes y mantener el ambiente fresco sin chorretones de aire frío cada poco tiempo.

Todo esto si decides abrir un hueco para el respiradero de este TCL FreshIn 2.0. Si no es el caso porque, como yo, vives en Madrid donde el aire de la calle puede no ser más puro y limpio, no te preocupes. Existe otro modo de funcionamiento que recoge el propio aire interno del lugar y lo purifica. De hecho, gracias a su pequeña pantalla con un gráfico diorama es fácil saber el modo en el que se está usando. Además, este dibujo marca en un círculo de color azul si el aire es de buena calidad, o en color naranja según el porcentaje de aire perjudicial que detecta. Así que he sabido en todo momento si mi salón estaba cargado o si se necesitaba purificar gracias a este aire acondicionado.
Pero hay otra clave importante dentro de esta experiencia tan cómoda del TCL FreshIn 2.0. Y es que cuenta con un modo Breeze que ayuda a no notar esa presencia del aire acondicionado en la sala, tan solo a dar comodidad a su uso. Se trata de unas placas con miles de microagujeros que se encargan de filtrar el aire que expulsa el aparato. Con ello se consigue que ese habitual chorro de aire frío que tanto se nota en otros aires acondicionados, y que a veces generan dolores musculares y mucha molestia cuando lo tienes enfrente o detrás, se transforme en una brisa en este TCL FreshIn 2.0. Lo he probado desde varias posiciones en el salón, frente al aparato de aire, y lo único que he percibido es eso: una suave brisa que se distribuye en todas direcciones. Nada de chorros que se mueven arriba y abajo según la posición del Split.

Así que se ha convertido en mi modo preferido de uso, ya que he probado otros aires que sí me han dejado dolores corporales al saltar el termostato y lanzar ese chorro directo de aire frío sobre mi cuello. Esto con el TCL FreshIn 2.0 no ocurre. Si indicas una temperatura de 25 grados, por ejemplo, la diferencia es tan mínima cuando se dispara el aire (más o menos 0,5 grados) que apenas tiene que hacer esfuerzo para conseguir volver a refrescar el salón. Con lo que no hay sustos de ruidos cuando se inicia de nuevo. Y tampoco está ese característico chorretazo. Es todo comodidad hasta el punto de olvidarte que está en marcha.

Purificación del aire: QuadruPuri y Deep Clean para respirar mejor
Otro de los aspectos que más me ha gustado es su sistema de filtrado activo. Algo que hasta ahora, en mi casa, era tarea de ventiladores con potentes filtros, pero no del aire acondicionado que suele estar activo más tiempo.

En este caso del TCL FreshIn 2.0, el aire pasa por un filtro cuádruple llamado QuadruPuri. Cada capa supone una barrera para partículas que están en el aire del salón y que incluso pueden suponer un riesgo para nuestra salud. O simplemente pueden ser lo que está haciendo que huela mal en casa (partículas de cocinado, bacterias, etc). Hay un filtro preliminar para hacerse con las partículas más grandes del aire como el polen. Otro punto a favor para un servidor, que ha sufrido una fuerte alergia esta primavera y parte del verano debido a las temperaturas y contaminación de Madrid. Después está la capa antibacteria con iones de plata que se encargan de acabar con esas partículas y bacterias que suelen ser causantes de infecciones respiratorias o, directamente, del mal olor. Tras esa capa está el filtro HEPA de alta eficiencia, el cual puede que te suene porque se hizo famoso en época de la Covid-19 al interceptar partículas tan pequeñas como virus. Y, por si fuera poco, hay un último filtro de alta densidad para hacerse con partículas de apenas 3,5 micrómetros como esos gases de los tubos de escape o las emisiones que llegan de cocinar. En mi experiencia disfruté especialmente el aspecto de acabar con el polen. Sin necesidad de abrir la ventana en días este TCL FreshIn 2.0 consiguió darme esa sensación de aire limpio, sin humedad, y creando en el salón un espacio seguro para evitarme estornudos y ahogamientos propios de la alergia primaveral. De hecho, me llegué a plantear dormir en el salón más de un día precisamente por esto.

Por cierto, aunque TCL no asegura el tiempo de vida del filtro Quadrupuri, ya que dependerá del uso que se haga de este FreshIn 2.0 a lo largo del tiempo, lo que sí sabrás es cuándo debes cambiarlo. Y es que la pantalla de este aparato acondicionado da el aviso cuando sea necesaria su sustitución. Hasta entonces puedes respirar más que tranquilo.
Por su parte, tampoco he tenido que preocuparme por el mantenimiento de este aire acondicionado. En él, TCL ha incluido la función Deep Clean que se activa automáticamente al apagar el aire acondicionado si lo marcas en el mando. Se encarga de un ciclo de limpieza que aprovecha las moléculas de agua del aire para escarcharlo, descongelarlo, secarlo y esterilizarlo. De esta manera la maquinaria del TCL FreshIn 2.0 queda libre de bacterias y moho durante un uso prolongado. Y así puede seguir refrescando y purificando el aire de la estancia donde se haya instalado.

Un aire acondicionado conectado y que consume poco
Pero, como comentaba al principio de este análisis, hay varios puntos extra que TCL ha conseguido añadir a toda la experiencia que un aparato de aire acondicionado puede ofrecer. Más allá de la comodidad de uso, sin el chorro de aire frío, y los modos de limpieza y purificación, hay que tener en cuenta que este FreshIn 2.0 consume poco.

El TCL FreshIn 2.0 obtiene la clasificación A+++ en refrigeración, lo que significa que consume muy poco mientras ofrece máximo rendimiento. Su procesador Smart Inverter asegura un ahorro de entre el 30 y el 60% según la propia TCL. En un mes he podido comprobarlo poco, pero para eso también está la aplicación TCL Home. Y es que este aire acondicionado se puede vincular a ella para usarla como el propio mando a distancia pero también para revisar el aspecto del gasto, con un gráfico del consumo que te indica cómo lo has estado usando en casa. Aunque, con la certificación energética más alta del mercado no te deberías llevar muchos sustos.
Durante estos días he comprobado lo útil que es controlar este TCL FreshIn 2.0 directamente desde el móvil. Concretamente con dos situaciones muy específicas: una era gestionar en todo momento la temperatura de casa para que mi perro estuviera cómodo en el salón en todo momento. Y otra para asegurarme de que, cuando he estado fuera, pueda ponerlo a funcionar rápidamente y encontrarme la casa bien aclimatada. Pero ojo, que hay más.

La conectividad del TCL FreshIn 2.0 incluye compatibilidad con el Asistente de Google y con Alexa. Si configuras TCL Home, la app para el móvil, puedes vincular el aire acondicionado a cualquier otro aparato conectado de la casa. En mi caso el televisor. Así que solo tengo que dar órdenes tipo “OK Google, pon el aire acondicionado del salón a 25 grados” para que todo se ponga en marcha. De hecho, tras las primeras semanas, me he acostumbrado a usar siempre este aire de TCL con la app TCL Home o directamente con la voz. No me importa que el mando se pierda entre los cojines del sofá.
Modos de uso: frío, calor y brisa suave y otros extras
Más allá de los modos clásico de refrigeración y calefacción, el FreshIn 2.0 ofrece modos especiales:

- El intuitivo Gentle Breeze reparte el aire usando microagujeros, eliminando corrientes directas molestas y creando una sensación de brisa suave (ideal para dormitorios o niños)
- En modo Fresh Air Mode introduce aire limpio constante y silencioso.
- Modo calor: lanza el aire cálido hacia abajo para que se eleve por toda la estancia de forma homogénea.
- El modo frío emite el aire hacia arriba para conseguir que se expanda por todo el espacio sin que haya zonas más frías.
- Modo I Feel: en este caso se usa el sensor del mando en lugar del aparato instalado en la pared. Así, la sensación térmica se recoge desde donde suele estar el usuario, para que no haya cambios de temperatura bruscos.
- Modo sueño: un modo de bajo consumo donde se controla especialmente la temperatura y la velocidad del ventilador. Su misión es que no haya cambios bruscos y que no incomode durante el descanso.
- Modo eco: su misión es consumir menos energía y ahorrar dinero. Especialmente útil cuando no hace demasiado calor afuera, para mantener a raya el consumo y la emisión.

Por cierto, según TCL, el compresor de la parte exterior cuenta con un sistema de refrigeración por aire especialmente capaz. Lo que le permite funcionar sin problemas para producir aire frío en el interior incluso en temperaturas de hasta 60 grados en el exterior. La idea es que ni con una helada épica ni con una ola de calor propia de Emiratos Árabes se note en el funcionamiento del Split en el interior del hogar. El funcionamiento y la variabilidad de temperatura seguirá igual de estricto para que no se note nada. Por suerte no he tenido que probar esto durante mi experiencia con el TCL FreshIn 2.0. Tan solo días de ola de calor de hasta 37 grados centígrados. Días en los que he estado fresco y seco en mi salón sin ningún mal funcionamiento del Split.
Rendimiento realmente rápido y silencioso
Antes te he comentado cómo uso TCL Home, la app, para activar el aire antes de llegar a casa. Pues bien, no siempre me he acordado de ello. Lo bueno es que el compresor de alta frecuencia del FreshIn 2.0 es sorprendentemente rápido. En pocos segundos el ambiente se refresca como si la máquina estuviera en stand by preparada para funcionar. Según datos de TCL, puede ofrecer aire a 18 °C en solo 30 segundos, y generar aire caliente de 40 °C en tan solo un minuto. Así que, en mi experiencia, no me he topado con retardos ni sonidos molestos tras el primer encendido: mantiene un nivel de ruido muy bajo. Sobre todo con el modo Eco que es el que más he usado. Alrededor de 16 dB de sonido. Lo dicho: ha habido días que me he olvidado de que estuviera encendido hasta que he visto su luz LED de FreshAir encendida.

Conclusiones tras un mes con el aire acondiciona TCL FreshIn 2.0
El TCL FreshIn 2.0 es un aire acondicionado pensado para quienes buscan más servicios que un salón fresco cuando llegan a casa. Es una propuesta que combina eficiencia A+++, conexión inteligente y un sistema de purificación real en un único aparato. Pero lo que más he disfrutado es su comodidad de uso: aire limpio, temperatura estable y un modo brisa que me ha evitado los dolores musculares y contracturas que he sufrido con otros aires acondicionados en el pasado.

Por supuesto, siempre hay margen de mejora. Podría mejorarse el diseño y usabilidad del mando a distancia para que fuera más intuitivo. Poder programar de forma más pormenorizada su funcionamiento (no solo por temperatura o tiempo de uso). Y quizá una personalización del LED de color también sería un extra interesante para que case con los ambientes de casa. Fantasías aparte, es uno de esos aires acondicionados que, a la larga, aporta más de lo que cuesta. Sobre todo por su certificación energética A+++ y por su manera de mantener el aire limpio en el salón.




