
A la hora de trabajar, tan importante es contar con un buen ordenador como con unos periféricos a la altura, no en vano pasamos muchas horas utilizándolos y de las soluciones que nos ofrezcan dependerá la agilidad con la que logremos sacar adelante las tareas del día a día. En el último mes he estado utilizando una de las últimas propuestas de Acer, el monitor PD3, como una de mis herramientas principales de trabajo, comprobando hasta qué punto se puede ganar productividad con dos pantallas extra para complementar al monitor principal.
Este monitor profesional de Acer está ya disponible a la venta en España. Aunque tiene un precio oficial de 400 euros, si se compra a través de la página web de Acer se puede aprovechar un cupón que se aplica de forma automática al añadir el monitor a la cesta, pudiendo conseguir estas dos pantallas por un precio de 350 euros.

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Ficha técnica del monitor Acer PD3
| Acer PD3 (PD163Q | UM.ZP3EE.008) | |
| Pantalla | 2 paneles IPS de 15,6 pulgadas (39,6 cm) Resolución: Full HD (1.920 x 1.080 píxeles) Tiempo de respuesta: 8 ms Relación de aspecto: 16:9 Ángulo de visión horizontal: 170º Ángulo de visión vertical: 170º |
| Características de la pantalla | Bluelight Shield ComfyView Reducción de luminosidad baja VisionCare Ángulo de inclinación: 0º a 135º |
| Imagen | Tasa de refresco estándar: 60 Hz Color admitido: 16,7 millones de colores Profundidad de color: 6 bits + FRC Contraste dinámico: 100.000.000:1 Brillo: 250 nits Tecnología antifragmentación: Adaptive Sync Gama de colores: 45% NTSC Relación de contraste nativa 800:1 |
| Sonido | Altavoces integrados Potencia de salida del altavoz: 2 W |
| Conectividad | 1 puerto HDMI 1.4 1 puerto de entrada de auriculares / salida de audio 2 puertos USB tipo C |
| Diseño | Color: Negro Pantallas plegables ultradelgadas Superficie de la pantalla antirreflejos |
| Dimensiones y peso | Dimensiones: 21,73 x 35,58 x 2,45 mm Peso: 1,55 kg Compatible con montura VESA: 75 x 75 cm |
| Accesorios | 1 cable HDMI 1 cable de alimentación |
| Fecha de lanzamiento | Disponible |
| Precio | 400 euros |
Diseño: Una construcción tan sólida como pesada
Entre las características principales del Acer PD3 está su diseño, y es que cuenta con una construcción que le permite adaptarse a las necesidades de cualquier usuario, desde el que necesita tener ambas pantallas totalmente desplegadas para tener más información disponible hasta el que quiere distribuirlas en formato tienda de campaña para que también puedan ver la pantalla las personas ubicadas en frente.








En mi caso, opté por ubicarla a la izquierda de mi monitor principal para utilizarla como pantalla auxiliar, mostrando información en tiempo real de herramientas como Google Analytics o tener siempre controlado el correo electrónico, y su soporte desplegable ayuda a que se apoye con seguridad en casi cualquier posición. Eso sí, conviene tener cuidado al manipular esta pestaña, ya que mientras estaba inspeccionando el monitor en el primer día me llevé algún pellizco en los dedos por su cierre abrupto. Seguramente no todos los usuarios cometerán estas torpezas, pero pillarse los dedos con esta pestaña (que además es bastante sólida) no es agradable.

Ambas pantallas tienen unos biseles negro bien visibles, aunque no son del todo exagerados. En cualquier caso, con el uso diario terminan pasando completamente inadvertidos y me desplazaba con el ratón entre mis tres pantallas (las dos del Acer PD3 además de mi monitor principal) con naturalidad.

Lo que menos me agradó del diseño del Acer PD3 es la ubicación de los puertos. Como es natural, se encuentran a ambos lados del monitor inferior, pero da la sensación de que en Acer han querido disimularlos, situándolos por detrás de los biseles en el espacio que deja libre la pestaña de soporte al desplegarse. ¿Qué ocurre con esta disposición? Que cada vez que he tenido que enchufar o desenchufar algún cable en el monitor he tenido que girarme para asegurarme de dónde estaban los puertos, con el añadido de que mi escritorio es de color negro, igual que el monitor, lo que hacía aún más complicado un gesto que debería ser rápido e intuitivo. Esconder los puertos y botones (tres, uno de apagado y encendido y dos de mayor tamaño para moverse por los menús), en mi experiencia personal, ha sido más un lastre que una ayuda.


El peso de este monitor es de 1,5 kg, y aunque su diseño ayuda a que se pueda plegar y transportar con relativa facilidad, una solución útil en caso de necesitar acudir a una oficina en la que se necesiten unas pantallas extra. No obstante, con ese peso no considero que sea práctico llevarla encima en todo momento para un profesional que tenga que trabajar en distintas localizaciones.

Pantallas con superficies antirreflejos
Ahora llega el momento de destacar lo mejor, sin lugar a dudas, del Acer PD3, y es que ambas pantallas cuentan con una superficie antirreflejos. Trabajo con una ventana detrás, por lo que es bastante sencillo que los reflejos en las horas centrales del día dificulten un poco la visualización. Con este monitor el problema de ver la ventana reflejada con claridad en la pantalla no ha existido durante el último mes de trabajo, y es que esta es una característica fundamental, incluso por encima del brillo, ya que es un monitor para trabajar en interiores y el exceso de luz natural puede ser contraproducente. Con el monitor PD3 de Acer, la ventana trasera no ha sido molestia en ningún momento.
Filtro antirreflejos aparte, esta doble pantalla de Acer cuenta con paneles LCD (de cristal líquido) tipo IPS y tiene sendas diagonales de 15,6 pulgadas, lo que nos garantiza unos muy buenos ángulos de visión independientemente de dónde nos situemos y un tamaño suficiente para desempeñar casi cualquier tarea profesional.

La resolución es Full HD (o lo que es lo mismo, 1.920 x 1.080 píxeles, y la tasa de refresco estándar es de 60 Hz, aunque puede alcanzar los 100 Hz. Son valores estándar, por lo que no resultarán especialmente llamativos para profesionales como diseñadores gráficos (al menos no si planean utilizarlo como monitor principal) o ‘gamers’, aunque es cierto que no está dirigido a ellos.
Otro detalle que deja claro que este es un monitor más recomendable para ser usado como auxiliar antes que como pantalla principal está en la profundidad de color. El Acer PD3 nos ofrece 6 bits y utiliza una técnica conocida como FRC (siglas en inglés de Frame Rate Control) para simular una profundidad de 8 bits, o lo que es lo mismo, la reproducción de más de 16,7 millones de colores. ¿Quién va a notar esto? Un profesional dedicado a la escritura principalmente, como es mi caso, o a la contabilidad seguro que no percibirá un menor realismo en el color, pero diseñadores gráficos que tengan que utilizar herramientas como Photoshop o editores de vídeo pueden terminar necesitando monitores que ofrezcan esa profundidad de ocho bits nativa o incluso de 10 bits (HDR) si planean utilizarlo como monitor principal.

En cuanto al brillo, el Acer PD3 nos ofrece un brillo de 250 nits, un valor más que suficiente para trabajar en interiores sin complicaciones. Además de estas características principales, estas pantallas de Acer cuentan con tecnologías para hacer la experiencia de uso lo más cómoda posible, como Bluelight Shield para protegernos contra la luz azul, ComfyView o VisionCare, destinadas a proteger nuestra vista.
Interfaz de menús minimalista
La experiencia de uso es sencilla una vez que uno se familiariza con los botones (para ir hacia atrás en el menú hay que recurrir al botón de encendido y apagado). La interfaz se puede configurar en español, aunque hay algunos pequeños detalles en cuanto a la traducción que podrían estar mejor pulidos. Si no tienes problemas en desenvolverte con el inglés, mi recomendación es que lo mantengas así por defecto, aunque es un detalle menor que no me ha impedido configurarlo a mi gusto.

Sí me habría gustado que este menú no fuera tan pequeño, ya que se reduce a un pequeño rectángulo en la parte inferior derecha. Para personas con problemas de visión de cierta importancia esto puede suponer un problema y dificultarles el uso del monitor. Por lo demás, destacar que además de modificar el contraste y el brillo de forma manual, en este menú podremos elegir cuál es la fuente (si los puertos USB o el HDMI) y elegir varios modos de pantalla: Estándar, Juegos, Película, Lectura y FPS.
Sí quiero dejar un aviso importante, y es que para poder utilizar el monitor correctamente en Windows tenemos que asegurarnos de que la función ‘MACExpansión’ está en ‘Apagado’, algo que me llevó un buen tiempo averiguar mientras estaba instalándolo en mi puesto de trabajo.
La sorpresa del altavoz integrado
Una característica que no esperaba encontrarme en el monitor Acer PD3 era la presencia de un altavoz integrado en su parte trasera. Es un altavoz con sólo dos vatios de potencia, aunque si lo que se quiere es tener de fondo alguna lista de reproducción, un pódcast o la radio de fondo mientras se trabaja, puede cumplir. Eso sí, no esperemos resultados excepcionales porque de un monitor no se espera que satisfaga a un usuario audiófilo, que seguramente tendrá ya su buen sistema de altavoces.

Conectividad: USB C, HDMI y auriculares
Por último, en el apartado de la conectividad, tenemos situados en la parte inferior izquierda del monitor PD3 de Acer dos puertos USB de tipo C y uno de tipo HDMI 1.4. Hay que tener en cuenta que uno de los puertos USB está dedicado al cable de la fuente de alimentación, ya que este monitor sigue necesitando estar directamente conectado a un enchufe. Otras marcas ya han lanzado pantallas auxiliares que se pueden conectar sólo al ordenador mediante un cable USB, un terreno que Acer podría explorar para hacer que monitores como el PD3 y los siguientes que lancen en el futuro sean más atractivos y cómodos para el usuario.
Opiniones y precio
Teniendo todo lo anterior en cuenta, es el momento de valorar si el precio de 350 euros (con el descuento de la tienda de Acer aplicado) por el monitor PD3 de Acer es una buena inversión o no. Teniendo en cuenta que obtenemos dos pantallas muy versátiles, la recomendación es clara: sí merece la pena si eres uno de esos profesionales que necesitan tener mucha información a simple vista en todo momento por la naturaleza de su trabajo. Incluso un ‘streamer’ o un diseñador gráfico podrá sacarle mucho partido si la utilizan como pantallas complementarias de su monitor principal. Tiene algunos detalles por pulir, evidentemente, desde la interfaz de sus menús hasta la ubicación de sus puertos y botones, pero en líneas generales ofrece una buena relación calidad-precio por dos pantallas solventes y cuya presencia he agradecido bastante a la hora de trabajar.

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