iPhone6S

Todaví­a falta más de medio año para que Apple se lance a la presentación de la próxima generación del iPhone. Sin embargo, la máquina de filtraciones y rumores ya ha empezado a funcionar. En las últimas semanas hemos conocido detalles acerca de las nuevas tecnologí­as patentadas por Apple. Una de las más importantes, sin duda, era la que apuesta por la protección de los componentes internos del iPhone para que el equipo, sea resistente al agua y en general, al contacto con lí­quidos inocuos. Hoy, sin embargo, tenemos que hablar de una nueva funcionalidad que afectarí­a a las funciones del equipo y que facilitarí­a, sin duda, la experiencia a los usuarios. Según un informe publicado en The Wall Street Journal, el próximo iPhone de Apple estarí­a equipado con una pantalla táctil con sensor de fuerza, una tecnologí­a que ya hemos visto en su nuevo reloj inteligente, el denominado Apple Watch, y en el MacBook que la firma dio a conocer hace apenas dos dí­as.

Pero, ¿en qué consistirí­a exactamente esta tecnologí­a y por qué resultarí­a útil para los usuarios? Pues bien, según ha informado el rotativo, el sensor de fuerza serí­a capaz de detectar la cantidad de fuerza o presión que el usuario ejerce sobre la pantalla o en el trackpad del equipo. Con esta medición, este podrí­a acceder a funciones u opciones diferentes en el teléfono, que lógicamente serí­an mostradas en pantalla.

Poco más se conoce acerca de esta tecnologí­a. Lo que sí­ sabemos es que los nuevos sucesores de los iPhone 6 y iPhone 6 Plus, cuyos nombres comerciales podrí­an ser perfectamente los de iPhone 6s y iPhone 6s Plus, estarí­an dotados de pantallas con unas caracterí­sticas muy similares a las de sus antecesores. Para empezar, estarí­amos hablando de un tamaño regular de 4,7 y 5,5 pulgadas, para el modelo básico y para el superior. También se ha sabido que Apple estarí­a trabajando en un nuevo color para sus equipos estrella. Se espera que además de las opciones en gris, plata y oro, los usuarios también puedan disfrutar de una edición rosada, ideal para el público femenino o para cualquier persona que sienta especial querencia por esta tonalidad.

Lógicamente, ambos equipos también experimentarí­an mejoras en el apartado del procesador (que podrí­a pasar a una versión A9), cuenten con más memoria RAM (se especula que podrí­a ser de 2 GB) y disfruten de una nueva versión de su sistema operativo: iOS 9. Todo se verá. De momento, parece que los planes de Apple pasan por una puesta de largo oficial en los meses habituales (septiembre u octubre), por lo que la producción en masa del teléfono (o teléfonos) deberí­a empezar en mayo.