Escritorios Windows

La interfaz Modern UI estrenada con Windows 8 se ha ganado defensores y detractores a partes iguales. Para aquellos que valoran el disponer de toda la informaciĂ³n y poder acceder a cualquier aplicaciĂ³n rĂ¡pidamente, es todo un acierto que, ademĂ¡s, permite mantener la misma experiencia de uso en tablets y smartphones equipados con el sistema de Microsoft. Para quienes estĂ¡n acostumbrados a trabajar con multitud de ventanas, a utilizar el Escritorio como almacĂ©n de archivos y carpetas y, sobre todo, no les gustan los cambios sobre algo que funciona bien, es una pesadilla.

Ahora, al parecer, la primera actualizaciĂ³n de Windows 8.1 va a decantar la balanza en favor de los segundos. SegĂºn la informaciĂ³n publicada por The Verge, que no ha sido confirmada por Microsoft, los sistemas con Windows 8.1 se iniciarí­an de manera predeterminada en el Escritorio clĂ¡sico, relegando Modern UI y sus polĂ©micos tiles a un segundo plano.

Algunos medios critican esta decisiĂ³n de Microsoft y la ven como una bajada de pantalones en toda regla. Sin embargo, de confirmarse lo que ha adelantado The Verge, no se tratarí­a de un cambio de rumbo, sino de una opciĂ³n que permitirí­a a los usuarios descontentos trabajar con el sistema clĂ¡sico. Teniendo en cuenta que Windows XP deja de tener soporte en todas sus versiones excepto las incluidas en sistemas empotrados como cajeros automĂ¡ticos, TPVs o paneles de informaciĂ³n, es de esperar que muchos administradores de sistemas jubilen sus viejas mĂ¡quinas con XP y las reemplacen por Windows 8.1… si Microsoft les garantiza que no tendrĂ¡n un apocalipsis zombie de usuarios protestando en su departamento de IT.

Visto así­, parece un movimiento lĂ³gico que, ademĂ¡s, fidelizarĂ¡ a los usuarios domĂ©sticos de Windows. Alguno dirĂ¡ que los usuarios de Windows no van a pasarse a otro sistema operativo tan fĂ¡cilmente, y que estĂ¡n tan acostumbrados a Windows que no se plantean cambiar. Antes de levantar el dedo, deberí­an mirarse este espacio sobre los Chromebook en la web de Microsoft. O el site scroogled.com, en el que califican a estos dispositivos como poco menos que mĂ¡quinas que Google usa para vender tus datos personales. Esta campaña sobre el Chromebook tambiĂ©n incluye anuncios en TV en prime time en las principales cadenas estadounidenses. De modo que sí­, podemos afirmar que conservar su base de usuarios es algo que preocupa a Microsoft.

Tampoco hay que ver este cambio, si es que finalmente se produce, como un fracaso de Modern UI. Los cambios radicales requieren tiempo para ser aceptados y hay varios elementos que Microsoft debe mejorar para que se implante. El primero es mantener abiertas las opciones a los usuarios profesionales. No veo a un programador que trabaja con un monitor de 27 pulgadas o con dos monitores para tener mĂ¡s ventanas y mĂ¡s informaciĂ³n a la vista feliz por poder ver un montĂ³n mĂ¡s de tiles cada vez que, accidentalmente, vuelve a Modern UI. Al igual que se puede optar por un menĂº de inicio mĂ¡s clĂ¡sico… puede que estĂ© obsoleto pero estas, y otras cuantas funciones desaparecidas con Windows 8, han dado lugar a que desarrolladores independientes produzcan aplicaciones para devolver a la «normalidad» a Windows. Dado que el usuario que insista en seguir anclado al interfaz clĂ¡sico va a terminar por hacerlo, ¿no es mejor que sea Microsoft quien le dĂ© esa opciĂ³n?

Windows 8 MenĂº Inicio

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Otro elemento que necesita Microsoft es que el nuevo interfaz sea verdaderamente Ăºtil. MĂ¡s aplicaciones que aprovechen la potencia de los tiles en todas las plataformas harĂ¡ que los usuarios se acostumbren mĂ¡s rĂ¡pidamente. Hasta ahora, hitos como el de que Instagram publique una beta para Windows Phone era suficiente… pero el tile asociado a la app es un simple icono, lo que hace que luzca mĂ¡s la agenda de contactos que la red social de fotos mĂ¡s popular del mundo. Por Ăºltimo, ya que de tener la misma experiencia se trata, serí­a interesante poder conservar, en la medida de lo posible, la misma estructura de tiles entre equipos. Una vez configurado a tu antojo, poder utilizar otro PC partiendo de la misma disposiciĂ³n ahorra trabajo al usuario y no le hace sentir que es una pĂ©rdida de tiempo organizar su escritorio.

Por fin, hace falta algo que tal vez no estĂ¡ del todo en manos de Microsoft: vender muchos dispositivos que aprovechen todas las ventajas de Modern UI. Lentamente los smartphones y tablets se van haciendo un hueco y es de esperar que Ă©ste aumente tanto entre los  usuarios domĂ©sticos como, sobre todo, en el mundo profesional. TambiĂ©n es importante que las pantallas tĂ¡ctiles de ordenadores de escritorio y portĂ¡tiles se popularicen. Manejar Modern UI con el ratĂ³n es sencillo pero es cuando dispones de una pantalla tĂ¡ctil cuando descubres todo su potencial.

De modo que la posibilidad de iniciar Windows 8.1 en el Escritorio clĂ¡sico no deberí­a ser tanto un cambio de rumbo como un cambio de ritmo. Los planes para una rĂ¡pida implantaciĂ³n del nuevo sistema han sido optimistas y hace falta ajustarlos a los resultados. La ventaja para Microsoft es que su principal competidor son sus propios sistemas operativos. Los usuarios descontentos con Windows 8.1 no quieren un Chromebook o un Mac, sino que les devuelvan su vetusto pero eficaz Windows XP o Windows 7.