pirateria digital

Cuando se trata la piraterí­a de contenidos digitales, siempre hay un montón de hipocresí­a. De una manera o de otra, todo el mundo está implicado. La piraterí­a es inherente al negocio digital. Incluso la propia industria saca ventaja. Eso es lo que opina Frédéric Filloux, el director general del consorcio ePresse, que agrupa a ocho importantes cabeceras francesas (cinco diarios y tres semanarios).

Filloux ilustra cómo la industria se aprovecha la piraterí­a sacando a relucir que las discográficas contratan los caros servicios de BigChampagne, compañí­a dedicada a rastrear los contenidos ilegales que circulan por la web. Comercializa exhaustivos informes perfectamente segmentados donde se registra la popularidad de las canciones. Además, el intercambio de archivos por Internet (P2P) es, casi desde el principio, una poderosa herramienta promocional para la industria de la música.

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¿Cuál es el volumen actual de la piraterí­a? Según un reciente informe de la compañí­a Envisional, los contenidos pirateados representan casi la cuarta parte del consumo mundial de banda ancha. La mayor parte corresponde al protocolo de intercambio BitTorrent que mueve el 40 por ciento de los contenidos pirateados en Europa, y el 14 por ciento en Estados Unidos.

Para Frédéric Filloux, hay tres modos de combatir la piraterí­a: el acoso legal indefinido, el bloqueo de accesos por ley y la creación de alternativas legales. El reciente caso Megaupload es un ejemplo de la aproximación estadounidense para luchar contra la piraterí­a, que nunca obtiene verdaderos resultados (excepto los abultados honorarios de los abogados) por la naturaleza descentralizada de Internet. La ley HADOPI francesa de los tres avisos previos al corte de la conexión es una muestra del segundo modo, que se ha demostrado ineficaz.

Finalmente, la creación de alternativas legales es la mejor manera de contener la piraterí­a. Según Filloux, basta con echar un vistazo a los datos que incluye el informe sobre el estado de la piraterí­a de Envisional: el consumo de banda ancha de Netflix en Estados Unidos es casi igual al de BitTorrent en Europa. Elegir entre contenidos pirateados o legí­timos depende de una combinación de facilidad de uso, precio y disponibilidad en un mercado concreto. Actualmente, la audiencia digital de pelí­culas, series de televisión y música está globalizada y quiere consumir los contenidos en cuanto se estrenan, sin tener que esperar a que estén disponibles en un paí­s determinado.