
Cuando repasamos los últimos coches futuristas presentados en el Tokyo Motor Show 2007, se nos pasó por alto este Nissan NV200. Una furgoneta pensada para transportar todo el equipo que necesita un profesional para realizar su trabajo. Una oficina motorizada que, durante el evento japonés, se montó en un prototipo pensado para satisfacer todas las necesidades de un fotógrafo submarino durante sus desplazamientos por carretera.
La parte trasera del NV200 se abre hacia atrás como un cajón, y dentro de él guardaríamos todo el equipamiento “de faena” en pequeños espacios: los trajes de submarinismo, las aletas, los tanques de oxígeno… Al hacer esto, liberamos espacio en el interior de la furgoneta para incluir una auténtica oficinal móvil, con ordenadores para retocar las fotos y pantallas de visualización para una cámara teledirigida.

Hoy en día, cuando uno se sube a un taxi, casi no puede evitar andar con la mosca detrás de la oreja. En especial si somos turistas. Y todo por culpa de una minoría de listillos, que con sus ardides no hacen más que ensuciar la reputación del sufrido y trabajador gremio de los taxistas.
En Nueva York, sin embargo, las autoridades han tomado una buena medida para evitar los rodeos innecesarios o el clásico “vamos a tomar un atajo que conozco, que por esta zona hoy el tráfico está muy mal”. Un navegador GPS en la parte trasera del coche, para que el viajero compruebe que la ruta seguida no es sospechosa.