
Un concentrador (en inglés lo llaman hub USB) es un cacharro que multiplica las conexiones USB a partir de un solo puerto. La inmensa mayoría no son más que cajitas de diseño muy rancio, con el conector maestro por detrás y los adicionales por delante. Pero también hay otros más vistosos y simpáticos, como el Chromatic USB Hub de Brando. Ahora acabamos de descubrir otros dos de forma humanoide: el USB Hub Man, con forma de monigote, y el Homer Simpson USB.
Un puerto USB es uno de esas entradas rectángulares que encontramos en la parte trasera (o en la frontal) de los ordenadores de sobremesa. En unos años este tipo de conexiones se ha convertido en el estándar para comunicar equipos informáticos entre sí. Y, en los últimos tiempos, está entrando también en los aparatos audiovisuales (TV, DVD, etc).
Sin embargo, no todos los USB son iguales. Como ocurre siempre en esto de la electrónica, el USB es un estándar que se actualiza cada cierto tiempo. El próximo será el USB 3.0, que según sus desarrolladores alcanzará una velocidad de transferencia de datos diez veces más rápida que su predecesor, el USB 2.0.
