Mientras las cosas del ADSL bullen, Ya.com propone un móvil-fijo. Un teléfono que, cuando lo sacamos de casa, funciona como un móvil y, cuando entramos, detecta la red Wi Fi de casa y podemos hacer llamadas a través de voz IP. Hombre. Hace unos años varias firmas (una de ellas fue Sagem) intentaron comercializar un terminal que pasaba de movil a teléfono convencional (no por voz IP, sino llamadas desde telefonía fija convencional). Es verdad que aquello no funcionó.
De cualquier forma, me parece bien que las firmas traten de ofrecer servicios novedosos y atractivos para ahorrar dinero. El problema es que, antes de ofrecer inventos hay que cumplir. Ya.com lleva un tiempo ofreciendo servicios ADSL en los que no siempre cumple con sus clientes.
Ya.com ofrece un chorro de Megas en su ADSL y yo preferiría escuchar que por parte de sus clientes presentes y pasados que realmente da esa velocidad (ver estudio de adslzone.net). Yo preferiría escuchar que cuando un cliente de Ya.com tiene una avería, la firma soluciona el problema de forma diligente. Que cuando un cliente se quiere dar de baja del servicio por el motivo que sea, Ya.com tramita la baja de forma inmediata (mira, Telefónica hace muchas cosas mal, pero, en eso cumple).
El gran problema se produce cuando se ofrece un servicio que podría ser novedoso, pero lo ofrece una firma que, después, no siempre cumple con sus obligaciones. Si no te puedes fiar de un servicio mundialmente extendido, como para apuntarte a un teléfono novedoso.

El ciberdespacio está que arde. Hace unos días saltó la noticia que decía que Teléfónica triplicaba su ridícula velocidad de ADSL (de 1 Mbps a 3 Mbps) a cambio de un euro. Ayer saltó la palestra en adslzone.net que Teléfónica daba marcha atrás al sunto.
Según parece y tal y como me contó Javier (el responsable del portal) los chicos de Telefónica iban a echar para atrás el aumento de velocidad de NADA MÁS Y NADA MENOS QUE 3.000 clientes. A los pobres les iban a devolver a la velocidad tercermundista de 1 Mbps. Uno de los motivos es técnico. Parece que no todos los sufridores estaban a la distancia adecuada o tenían el cableado en condiciones para poder navegar a 3 megas.
Otro problema que surgió es que más de 1.000 clientes que habían pasado no estaban en zona aprobada (no podían ofrecer lo mismo los competidores de Telefónica y, por lo tanto, según la ley, tampoco lo puede ofrecer Telefónica).
El fiasco es monumental. Si la velocidad era baja y el precio alto, esto clama al cielo. Que les prometan una subida pequeña y raquítica a cambio de subir todavía más el precio (aunque sea un euro) y que, después, se echen para atrás, no es de recibo.
Y yo me pregunto ¿Estamos en Europa o en el tercer mundo? ¿Queremos seguir entre los países más atrasados del planeta en esto del acceso ADSL? Lo bueno es que, si seguimos así, conseguiremos consolidar el analfabetismo digital en España.