¿Tienes un fichero de Word que ocupa varios megas y no sabes cómo hacer para que no ocupe tanto? Te ofrecemos un truco que puede servir para la mayoría de las ocasiones. A menudo la culpa de este problema es alguna imagen o varias metidas dentro del fichero de Word.
El método habitual es que insertamos una imagen almacenada en alguna carpeta desde el propio programa (menú Insertar -> Imagen -> Desde archivo…). Otras veces nos limitamos a copiar y pegar de cualquier página web. Lo que no advertimos es que en estos casos estamos sumando los KBs o megas que ocupa la imagen al tamaño total del fichero de Word. Y si la imagen es de 2 ó 3 MB, por poner un ejemplo, el fichero empieza a aumentar vertiginosamente. Por supuesto, si en vez de hacerlo sólo con una imagen, repetimos el proceso con varias, es cuando nos hallamos en apuros a la hora de mandar o recibir el fichero por correo electrónico.
¿Solución? Muy sencillo. Basta con comprimir la imagen para que se vea igual de bien en pantalla. Pero sin engordar demasiado el tamaño del archivo creado con Word. Un proceso que se puede hacer desde el propio Word. Señalamos la imagen y hacemos clic con el botón derecho del ratón. Elegimos la opción Formato de imagen…. Dentro de la pestaña de Imagen encontramos el botón Comprimir en la parte inferior de la ventana. Al pulsarlo accedemos a una ventana con opciones para disminuir el tamaño de la imagen.
En el apartado Aplicar a es donde podemos elegir si queremos comprimir sólo la imagen seleccionada o todas las imágenes del documento. La resolución recomendada es la de Web o pantalla. Una resolución que permitirá ver la imagen sin problemas en el ordenador, pero sin ocupar espacio. No olvides activar la casilla Comprimir imágenes para obtener el resultado deseado.
Así de sencillo. Y sin tener que usar programas de retoque fotográfico.
A lo largo de la historia de los videojuegos han primado siempre las “3 Bs”. Balas, bombas y bikinis. Tradicionalmente se ha caracterizado por ser un sector bastante machista al que las chicas se han acercado con cuentagotas. Se pueden contar con los dedos de una mano los títulos que han seducido a la audiencia femenina. Sims y poco más.
Afortunadamente parece que la industria se ha dado cuenta de que las chicas también juegan. Y poco a poco aparecen títulos menos machistas y violentos más aptos para todos los públicos. Incluso en las consolas portátiles, y en concreto en España, las chicas tienen un peso específico importante. Basta echar un vistazo a la iniciativa de Nintendo cuando lanzó hace unos años una consola portátil (Gameboy Advance Girls Edition) de color rosa pensada directamente para las más jugonas. Visto el éxito, Nintendo repite este otoño la idea con la nueva Nintendo DS Lite Pink.
Sin embargo, no podemos obviar que el mundo de los videojuegos está lleno de títulos en los que el papel que desempeña la mujer es poco más que un objeto sexual. Para muestra, un botón. Aquí tenéis la historia de los videojuegos vista a través de los sugerentes pechos femeninos. Al menos sirve para darnos cuenta de la espectacular evolución gráfica en todos estos años. Del píxel plano hemos pasado al realismo en 3 dimensiones.
Vídeo original en G4TV