Hoy la Internet española está un poco más vacía. Jaime de Yraolagoitia, grandísima persona, fundador de Terra, escritor de numerosos libros y artículos de tecnología, así como uno de los protagonistas indiscutibles de la breve historia de Internet en España ha fallecido de madrugada.
Con su triste desaparición perdemos a una bellísima persona. Y como lectores de revistas y libros de tecnología, perdemos a uno de los mejores escritores que ha dado este país. El tenía una forma única de escribir y explicar los últimos entresijos informáticos. Sus artículos publicados hace muchos años en la revista PC World despertaban el interés desde la primera y hasta la última línea. Con él y con la ayuda de su libro publicado en la editorial Anaya, muchos descubrimos todos los entresijos de Windows 95. Hasta los propios directivos de Microsoft en España descubrían trucos y atajos gracias a sus horas y horas de investigación (doy fe de ello).
Gracias Jaime por tus palabras. Te echaremos de menos. Y gracias a Chiqui y Chema por dejarme escribir en su blog estas pequeñas palabras de homenaje a un maestro.
Firmado: David Readman
Llevan varios años prometiéndonos esto y parece que la firma Netgear lo ha conseguido con cierta funcionalidad. Se trata de conseguir acceso a Internet por toda la casa sin tener que tirar cables ni montar un sistema sin cables como el Wi Fi. y es que hay que reconocer que el Wi Fi es estupendo, pero, PRIMERO: empezamos a vivir en medio de una sopa de radiaciones electromagnéticas que tarde o temprano terminará pasándonos factura y SEGUNDO: cuando se juntan varias redes Wi Fi, interfieren entre sí y bajan su rendimiento una burrada. Habrá que ver, operatividad y funcionamiento de este bicho (Netgear HDX101). De momento, lo que promete, seduce: permite acceder a Internet y pasar todo tipo de archivos a través de los enchufes de la luz de casa, y lo permite a toda velocidad (200 Mbps). Lo más curioso es que este invento concreto ha nacido en España. La firma valenciana DS2 lo ha desarrollado y ha llegado a un acuerdo con la multinacional Netgear para lanzar en todo el mundo el invento. El cacharrito cuesta alrededor de 140 euros